Mary Astor, actriz estadounidense, nació como Lucille Vasconcellos Langhanke el 3 de mayo de 1906 en Quincy, Illinois. Su padre, alemán, le enseñó a tocar el piano y de su madre, de origen luso-irlandés, recibió clases de teatro y dicción.
Siendo adolescente, su padre la inscribió en concursos de belleza y, para impulsar su carrera, se mudaron a Nueva York. Debutó en “Sentimental Tommy” (1921) y luego obtuvo un rol más importante en “John Smith” (1922). Astor consiguió su primer contrato con la productora Paramount. Participó en “Beau Brummel” (1924) junto a John Barrymore, quien la ayudó a mejorar sus cualidades interpretativas, y con la que alcanzó el éxito.
Astor tomó clases para entrenar la voz y clases de canto para transitar al cine sonoro, y en 1930 fue reincorporada en escena con “Ladies love brutes”. Si bien protagonizó numerosos filmes, mostró su mayor fortaleza en roles de carácter o secundarios. Actriz de gran atractivo, intensidad y realismo en la interpretación, su filmografía supera el centenar de películas entre las que destacan “El prisionero de Zenda” (1937), “Huracán sobre la isla” (1937), “El halcón maltés” (1941) junto a Humphrey Bogart, y “La gran mentira” (1941) por la que ganó el Óscar a mejor actriz de reparto.
Según su hija, fue una mujer reservada, cuya vida no fue fácil. Sufrió abusos en su adolescencia, se casó cuatro veces, enviudó a los 20, se divorció tres, tuvo problemas con el alcohol e intentó suicidarse. Sus padres la demandaron por apoyo financiero y los amoríos extramatrimoniales casi le cuestan la carrera y la custodia de su hija.
Actuó hasta 1965 y en los años 50 hizo más teatro. También fue escritora de novelas y su segunda autobiografía, “A life on film”, fue un éxito.
Falleció el 25 de septiembre de 1987 en Los Ángeles.

