Charlie Christopher Parker Jr., saxofonista y compositor estadounidense de jazz, nació en Kansas City el 29 de agosto de 1920. Hijo único, tuvo inclinación por la música desde pequeño. Comenzó aprendiendo a tocar la tuba y luego pasó al saxofón alto y tenor. Fue autodidacta, sus primeras referencias fueron Lester Young y Buster Smith y sus inicios no fueron satisfactorios, así que Parker practicó incansablemente hasta que en 1937, junto a la banda de Jay McShann, debutó como primera figura del jazz.
En 1939 se fue a Nueva York, realizó su primera grabación con McShann (1940) y empezó a obtener reconocimiento en las presentaciones de la big band al demostrar sus originales formas musicales. Colaboró con Noble Sissle, Earl Hines y Billy Eckstine, y conoció a Dizzy Gillespie con quien trabajó desde 1944 en la dupla Diz and Bird, impulsando definitivamente su carrera y su fama con temas como “Groovin’ High”, “La atmósfera de Dizzy” y “Maní salado”, entre otros.
Con ellos nace oficialmente el bebop, un estilo de jazz de ritmos rápidos, innovación y experimentación armónica, en el que Parker lucía sus habilidades de improvisador. No obstante, algunos consideran a Parker un genio atormentado por la cantidad de problemas que sufrió en su corta vida, principalmente su adicción a las drogas, situaciones de salud derivadas y dificultades económicas.
En 1947, tras seis meses hospitalizado, regresó con renovado ímpetu a Nueva York, realizando sus mejores interpretaciones junto a grandes como Miles Davis, Max Roach, Bud Powell y Charles Mingus. Realizó más de 30 grabaciones: solo, con Gillespie, quintetos e inclusive “Jazz at the Phillarmonic”; también estuvo de gira en Europa.
Recibió cuatro Grammys y fue incorporado al Salón de la Fama.
Falleció en Nueva York el 12 de marzo de 1955.

