Escribir un artículo, es llenar una página en blanco, una página vacía. Vacía de tinta, vacía de letra. Vacía de historias, imágenes, ideas, pensamientos, sentimientos impregnados en esa palabra escrita. Es decir, está vacía en referencia a algo, en este caso, a un texto. Pero, ¿está realmente vacía esa hoja? Esa hoja en blanco, desde su origen fue impregnada, llena de una tintura o pigmentación que originó su coloratura. Blanco puro, blanco lino, rosado, verde, azul etcétera. Por otro lado, seguramente estará parcialmente llena de partículas de polvo. Si la pasamos por una observación técnica, probablemente tendrá trazos de grasa humana, huellas. Esto dejando atrás sus componentes residuales de confección. Inclusive, antes de ser llenada con tipografía, ya las ideas proyectadas sobre ese papel, habitaban su espectro.
Vacuidad significa vacío de contenido. El vacío absoluto no existe, siempre está referido a algo en particular. Es una situación relativa ligada al concepto de espacio. Un espacio carente de algo, o donde pudo haber y podría haber algo que lo llene. Una plataforma para ser habitada. La dualidad de la manifestación presenta relativamente espacios vacíos y espacios llenos. Elementos materiales con la naturaleza o disposición de ser ocupados por otros elementos materiales. En otras palabras, vacío es contrario a lleno.
En los aspectos físicos de la existencia, en la naturaleza, se presentan vacíos, por ejemplo, en el cuerpo humano, falta de aire u oxígeno suficiente, falta de alimento, vitaminas, minerales, carencia de vitalidad, salud, juventud. En este caso asociamos la palabra vacío, con el concepto de carencia. También en otros aspectos vitales del hombre, en sus emociones, sentimientos, campos psicológicos y finalmente, espirituales. Están presentes estados de vacío de algo en particular. Falta de amor, cariño, comprensión, compañía etc. Todo esto representa ausencias, déficit.
No obstante, es importante señalar que el vacío no siempre es carencia, no siempre es ausencia o falta, no siempre es de connotación negativa. El vacío también se asume como condición o estado positivo, necesario para la prosecución o el continuo del estado evolutivo de la consciencia. Un niño aprende más rápidamente que un adulto, debido a que se encuentra relativamente vacío de información, así como el ejemplo de que solo un vaso vacío puede ser llenado, una mente relativamente vacía puede ser impregnada.
Mientras más información poseemos, menos espacio tenemos de recepción de nuevas ideas, esto debido a que, especialmente en estos tiempos de accesibilidad a todo tipo de data, presentamos un estado de saturación de información, que no necesariamente debiéramos registrar, bastaría con ese banco de data debidamente archivado, para ser consultado cada vez que se requiera la investigación.
En el plano sentimental, por citar un ejemplo, nadie puede iniciar una nueva relación amorosa sincera, sin antes haber sanado, haberse desprendido o vaciado del registro de afecto que le ligaba a otra persona, a otra pareja.
El hecho de tener constantemente presente nuestro estado físico, social, económico, las tristezas, las alegrías, los problemas y acontecimiento que nos asaltan a cada instante, nos mantienen distraídos de nuestra propia y verdadera esencia, en aras de la existencia.
Una ola marina, no podría retomar su ímpetu sin antes haber vaciado todo su contenido en alguna playa u orilla que esperara su debate. No podríamos inhalar y volver a reprogramar nuestra vida sin antes haber vaciado nuestros pulmones de todo aire contenido. ¿Podríamos nacer dentro de un vientre lleno?
Según Aristóteles, filósofo griego, (384 a.C.-322 a.C.) la naturaleza intenta llenar todo el espacio disponible. Demócrito (460 a.C.-370 a.C.) Filósofo griego atomista, sorprende con un avanzado concepto del vacío: el vacío es condición del movimiento y pluralidad de los átomos, el espacio entre ellos.
Esto nos remite prematuramente a la física cuántica, que refiere al vacío como el estado cuántico con la menor energía posible, “energía del punto cero”. Pero, es un concepto tan fascinante como desconcertante. Lejos de ser un espacio desprovisto de todo contenido, representa un escenario dinámico donde partículas y antipartículas surgen y se aniquilan de manera constante, guiadas por el principio de incertidumbre de Heisenberg (1901-1976) Físico teórico alemán, uno de los pioneros clave de la mecánica cuántica.
Shunyata, es el término budista que refiere a la naturaleza efímera y sin sustancia de la realidad. Estado de vacuidad, vacío o sin forma, es un concepto fundamental que expresa la ausencia de existencia inherente en todos los fenómenos. Es crucial en la práctica del budismo tibetano y en el camino del Bodhisattva del budismo Mahayana.
Shunyata refiere que todo existe solo en relación a causas y fenómenos. La meditación profunda lleva a reconocer diferentes estados del Shunyata.
El concepto fundamental de lo que Yoga es, más allá de su etimología sánscrita Yug o “Unión”, lo define el gran Rishi Patanjali, al comienzo de su compilado de aforismos o sutras, refiriéndose al estado de ausencia o vacío de Vrttis, que son todos los pensamientos fluctuantes que, de manera constante y como “mono enjaulado” saltan en nuestra cabeza.
Es importante abordar la meditación desde el vacío, la calma, el silencio o ausencia de ruido, más que exterior, interior, el constante palabreo mental. Solo aislándonos de tanta información, aplacando los pensamientos, razonamientos, recuerdos, asociaciones, imágenes, impresiones y distracciones podremos habitarnos nosotros mismos en nuestro ser. Oír nuestro propio sonido interno, ver nuestra luz interior. Asimilarnos, unirnos, fundirnos, desde nuestra propia nada, quizás con el todo, con el absoluto, sin tiempo, sin espacio.
La nada no tiene referencia, es absoluta. Tan absoluta como lo es el todo. Inclusive decir que es su contrario, no es una aproximación, pues refiere a un concepto o un entendimiento. Más allá de las teorías existentes, de la nada, solo podemos decir una cosa: nada.
Fuentes consultadas:
MSI. Iluminación. Los Yoga Sutras de Patanjali Editorial Intenso.Caracas, Vzla 2006.


gracias 💕
Qué buen texto. Gracias.
Que hermoso uno leer notas tan profundas y que te llenan de ese vacío que nesecito la humanidad llena de tanto ruido gracias
Agradezco esta lectura