Un día para contener toda una vida. Observar el momento presente con la mirada constante sobre el tiempo. El descontrol vehemente frente al miedo de lo que se va consumiendo y acabará irremediablemente. Respirar el incesante paso del tiempo sin poder capturarlo, fotografiarlo, guardarlo como quien quiere “utilizarlo después”. De las muchas formas que podemos referir el tiempo, no es posible apartarlo de nuestra conciencia. Tiempo la película cuyo título original es Old, se estrenó este año como la nueva propuesta del joven cineasta M. Night Shyamalan nacido en 1970 en Mahé, India.
Un experimento que nos permite observar a los personajes bajo comportamientos humanamente desenfrenados mostrando algunos de los dramas personales y familiares más perversos que pueden atacar la psique. Con pandemia en estos tiempos o, antes, en ausencia de ella, la descomposición de la razón y la fragilidad ya proyectaba las consecuencias de los profundos problemas existenciales de nuestra raza. La enfermedad, el envejecimiento y con él, la pérdida de la belleza de la juventud, la desconfianza, el miedo, la necesidad de convivir en un único espacio, la muerte, están presentes en la película, parábola existencial con la que, en palabras del cineasta, «estoy trasladando muchas de las emociones que yo he sentido». M. Night Shyamalan habló, a través de una videoconferencia, con el portal español Público. (1)
La historia tiene un comienzo lento y, poco a poco gana fuerza, se convierte en una cinta de ciencia ficción y terror cuando permitimos que entre en la conciencia porque todo es inevitable dentro de esta narrativa, la rapidez del tiempo, la descomposición física y mental. Tiempo acaba siendo una proyección de condena humana implacable. Es contundente en su argumento sobre la vulnerabilidad humana. El elenco de esta película sobrepasado por extraños acontecimientos es Gael García Bernal, Eliza Scanlen, Thomasin McKenzie, Aaron Pierre, Alex Wolff, Vicky Kriep y el mismo director M. Night Shyamalan.
Los personajes tratan de descifrar lo que ocurre con el atesorado tiempo, cada media hora equivale un año, suceden diversos hechos que los mueve a actuar precipitados, aturdidos, incapaces y perdidos. Llegan a ese momento, a conciencia que el tiempo ya no es pasado, o futuro, sino absoluto presente. Ese enlace de espacio y tiempo que nos conecta con la creación de todo. Naturaleza de conexión omnipresente con lo que existe en nuestro interior. El filósofo Jean-Paul Sartre describió nuestra relación con el tiempo como «una clase especial de separación: una división que reúne».
Pero esa visión poética cambió en 1905 cuando Einstein postuló su teoría de la relatividad. Antes de la relatividad, se creía que el tiempo era de su propia experiencia, distinto de las tres dimensiones de altura, longitud y ancho que define el espacio. Sin embargo, en su teoría, propuso que el espacio y el tiempo están íntimamente entretejidos y no pueden ser separados. Es esta unión del tiempo y el espacio, dice él, la que forma un dominio más allá de nuestra familiar experiencia tridimensional: la cuarta dimensión. De repente, el tiempo se convirtió en algo más que en un concepto filosófico casual…, era una fuerza de importancia considerable. (2)
Al parecer, toda esta trama también proyecta las incógnitas de la industria farmacéutica dedicada a investigar nuevas curas para algunas enfermedades. Entonces para probar cuán rápidos y efectivos pueden llegar a ser sus productos y qué efectos tendrían en los pacientes deben hacer pruebas y esperar años, incluso décadas. Por tanto, en la película se aceleran los procesos interviniendo a las personas oculta y despiadadamente para probar sus medicamentos en un tiempo récord, pero a costa de las muertes de numerosas personas.
Valdría también mencionar la gran composición y puesta en escena que refuerzan esta curiosa filmografía con varias interrogantes sobre la naturaleza humana cercada de miedo, dolor, desesperanza y lazos familiares quebrados. Un juego de ideas sobre la vida, la vejez y la confusión dominante en la percepción de la real naturaleza del tiempo.
«El tiempo no es en absoluto lo que parece. No fluye solamente en una dirección, y el futuro existe simultáneamente con el pasado.» Albert Einstein (1879-1955).
Referencias:
https://www.publico.es/culturas/m-night-shyamalan-miedo-da-sentirse-amenazado.html
Libro La Matriz Divina (2006) de Gregg Braden.

