Cada año, el 01 de diciembre, se conmemora el Día Mundial del HIV-SIDA, una muestra de apoyo a todas aquellas personas que por alguna razón dieron positivo a esta enfermedad. Anualmente, miles de seres humanos mueren a causa de esta afección que incapacita al sistema inmunológico y evita que pueda luchar y defenderse ante las infecciones cotidianas.
Estudios científicos citan que el HIV-SIDA se originó en África Central a través de un chimpancé como huésped. Muchas son las teorías de la fecha exacta de origen, pero se cree que las primeras apariciones de los síntomas datan del año 1.800.
Se propagó por décadas, hasta que formalmente a finales de los 70 un brote de enfermedades, poco comunes, alertó a médicos en diferentes países. Observaron que grupos de pacientes homosexuales padecían infecciones pulmonares que son transmitidas por pájaros y algunas enfermedades como el sarcoma de Kaposi, un tipo muy raro de cáncer de piel. Luego a este grupo de pacientes, se les unieron adictos y personas que habían recibido transfusiones de sangre por alguna razón.
Luego de intensos estudios en 1982, en el Instituto Pasteur, en París, varios científicos lograron aislar por primera vez el virus. Bautizándolo oficialmente como Acquired Immune Deficiency Syndrome (AIDS). Seguido a esto, en 1996 se lanzó el único tratamiento antirretroviral para controlar. Una combinación de tres fármacos distintos que evitan que el virus haga copias de sí mismo y destruya las células sanas.
Datos de la ONUSIDA estiman que desde su descubrimiento –hasta la fecha- 78 millones de personas se han contagiado y 39 millones han muerto a causa de las enfermedades relacionadas.
No existe aún una cura para el AIDS-VIH la razón es que mientras los demás virus se suelen quedar en las superficies celulares y son fácilmente identificados, el VIH penetra en el ADN de las células ocultándose y reproduciéndose sin ser percibido.
Muchas organizaciones como ONUSIDA, HIVInfo proporcionan estadísticas actualizadas, así como conceptos básicos sobre la prevención de la infección. Aquí compartimos 3 de ellos:
-Las personas pueden contraer o transmitir el VIH solo a través de actividades específicas, como el sexo o el uso de drogas inyectables. El VIH solo se puede transmitir en ciertos fluidos corporales de una persona que tiene el virus. Estos fluidos son sangre, semen, líquido preseminal, secreción rectal, secreción vaginal y leche materna.
-Para reducir su riesgo de infección por el VIH, use condones correctamente cada vez que tenga relaciones sexuales. No se inyecte drogas. Si lo hace, use solamente equipo de inyección y agujas esterilizados, y nunca comparta su equipo con otras personas.
-Si no tiene el VIH pero corre riesgo de contraerlo, hable con su proveedor de atención médica acerca de la profilaxis preexposición (PrEP). La profilaxis preexposición implica tomar un medicamento específico contra el VIH todos los días para reducir el riesgo de contraer el virus a través del sexo o el uso de drogas inyectables.
Fuentes consultadas: https://hivinfo.nih.gov/ , https://www.youtube.com/watch?v=2f3Jsp9b_G0, https://www.unaids.org/

