“Si todo el mundo practicara Yoga, las farmacias tendrían que cerrar.”
B.K.S Iyengar.
Autoconocimiento, aceptación, confianza y transformación. Son las claves de la afirmación citada. Invito al lector a releerla. Es una profunda petición al Ser, para que nos asista en nuestro Sendero Interno de sanación y nos conduzca hasta la Verdad Absoluta.
Hablar de yoga puede resultar extenso, ya que se trata de una sabiduría milenaria que, en su práctica, se ramifica en diferentes expresiones con un mismo fin: La Unificación. Nos enfocaremos en la práctica de asanas (posturas), específicamente la metodología desarrollada por el Yogacharya B.K.S Iyengar.
«Para Iyengar el fluir del prana sólo se logra en la perfección del asana, y con el libre fluir del prana»
En sus palabras: “Cuando la postura es correcta, hay una ligereza, una libertad. Cuando es pesada, no es correcta”. Asimismo, nos resume su método con esta frase: “Alineación es iluminación”. Para Iyengar el fluir del prana sólo se logra en la perfección del asana, y con el libre fluir del prana se logra el verdadero y completo beneficio del pranayama (respiración consciente).
Silva Mehta, estudiante de Iyengar por muchísimos años y, actualmente, la instructora con más experiencia fuera de India; relata su historia de sanación a través de la práctica de Yoga: “Tuve un accidente cuando tenía 25 años, quedé con mucho dolor debido al aplastamiento de varias vértebras de mi columna.
«Paulatina y progresivamente, la práctica con Iyengar la levantó de la depresión causada por su agonía física»
Doctores, cirujanos, osteópatas y naturópatas predijeron que quedaría postrada en silla de ruedas para cuando cumpliera 50 años. Años después del accidente, desarrolló osteoartritis. Su dolor era intenso. No fue hasta que un amigo naturópata le dijo: “Lo único que puede servirte es el yoga y el Sr. Iyengar”.
Tres semanas después estaba en una clase con el mismo Iyengar, y desde ese momento el yoga se convertiría en su sendero de sanación y de vida. Paulatina y progresivamente, la práctica con Iyengar la levantó de la depresión causada por su agonía física. Recuperando la salud al punto de poder ayudar a otros. Lejos de quedar postrada en silla de ruedas, se convirtió en un faro del Yoga para occidente.
“El Yoga nos enseña a curar lo que no es necesario soportar, y a soportar lo que no se puede curar”, decía Iyengar.
Por supuesto que, para una trasformación profunda del Ser, se requiere disciplina y constancia. Además de ir integrando todas las demás ramas del yoga que describe Patanjali en sus Sutras.
El mayor aporte ofrendado por Iyengar a la práctica de ásanas, ha sido la incorporación de accesorios y elementos que ayudan al practicante a liberar tensiones y así lograr, de a poco, la alineación perfecta y el gozo en la postura.
Fuentes Consultadas: -Luz sobre el Yoga. BKS Iyengar. -Yoga: El método Iyengar. Silva, Mira y Shyam Metha. -Yoga Sutras. Rishi Patanjali.

