“La cueva oscura donde temes entrar es donde está tu tesoro”.
Joseph Campbell
La comprensión del vacío surge como una respuesta ante el planteamiento que la filosofía del reconocimiento desarrolla en un sistema que concreta la explicación de lo existente en lo material, en lo que se puede tocar y esto prueba su existencia.
Pero ¿Qué pasa con lo que existe y no se puede tocar? ¿Qué nos encontramos cuando tomamos consciencia del vacío?
En esta postura han sido múltiples los argumentos, desde el paso a la nada, el sin sentido, la vacuidad absoluta a partir de la cual la tarea de vivir se presentaba como una angustiosa agonía, hasta la posibilidad de superación del hombre débil, que necesita de un sentido externo, para validar su existencia y dar paso a un hombre capaz de dotar de valor a todo aquello que favorece la vida en sí misma. Este tránsito por las aguas del vacío permite la creación de una conexión con otra fase de nuestra existencia.
«La existencia y la no-existencia puede representar
una forma antagónica de establecer conexiones
en espacios que son reales y que permean nuestra
identidad, cuando nos enfrentamos a lo que somos…»
La existencia y la no-existencia puede representar una forma antagónica de establecer conexiones en espacios que son reales y que permean nuestra identidad, cuando nos enfrentamos a lo que somos y descubrimos que no nos gusta lo que vemos y sin embargo, tenemos la posibilidad de transformarlo.
Es aquí cuando damos el primer paso para entrar en un espacio lleno de dudas, de ambigüedad, de incertidumbre, donde nos sentimos perdidos y pensar con claridad resulta muy complicado. Es como “la noche oscura del alma”, que algunos místicos lo han detallado como un periodo de tristeza, miedo, angustia, confusión y soledad necesario de afrontar para acercarse a Dios.[i]
Uno de los retos más profundos y hermosos que podemos experimentar en esta existencia es el atrevernos a buscar y conocer quiénes somos, como es nuestra naturaleza y cómo podemos alimentar nuestra identidad, superando la ansiedad y la desesperación de nuestra mente y nuestro ego.
El teólogo y psicoterapeuta estadounidense Thomas Moore, explica que: “Una noche oscura del alma es oscura porque no tenemos garantías de que lo que está ocurriendo tenga sentido y en última instancia sea beneficioso, pero hemos de aceptar la noche oscura y vivir en consonancia a ella porque el alma se alimenta de la oscuridad tanto como de la luz.[ii]
«Una noche oscura del alma puede sanar,
y sanar significa estar más vivo y presente en
el mundo que nos rodea, pero tomando lo que
ese vacío nos ofrece de nosotros mismos…»
Todos atravesamos momentos difíciles en nuestra vida en donde experimentamos tristeza, pérdida, conflicto, fracaso o frustración, estos quiebres en muchos casos pueden considerarse muertes que permiten un renacer. Una noche oscura del alma puede sanar, y sanar significa estar más vivo y presente en el mundo que nos rodea, pero tomando lo que ese vacío nos ofrece de nosotros mismos. Nos sana abriéndonos un canal, a veces hasta el punto de desmembrarnos y purifica una vida llena de desechos.
Carl Jung (médico Suizo-psiquiatra-psicólogo) dijo: “La oscuridad y el caos preceden siempre a una expansión de la conciencia . El crecimiento personal no es un proceso lineal, controlable y progresivo. El alma se hace visible, se manifiesta y madura con el descenso a lo oscuro. Es un proceso necesario para aprender a vivir desde el alma”.
La psicóloga y terapeuta Ascensión Belart concuerda con Moore y explica que la noche oscura del alma puede ser considerada como una especie de iniciación espiritual, una desintegración emocional que puede ir seguida de una transformación que nos libere y lleve más allá de nuestros horizontes existenciales.
La noche oscura del alma nos permite transitar y hacer consciente ese vacío destructor del orgullo, de la vanidad, de la arrogancia, de la rigidez y la intolerancia del ego. Se manifiesta en una máxima tensión de esos opuestos que no se pueden tocar pero que innegablemente habitan en nuestra alma y como dice Jung, es la oportunidad precisa para aprender a vivir desde el alma.
Fuentes consultadas:
[i] https://lamenteesmaravillosa.com/la-noche-oscura-del-alma/
[ii] https://www.guioteca.com/fenomenos-paranormales/la-noche-oscura-del-alma-cuando-el-miedo-la-tristeza-y-desolacion-se-apoderan-de-nuestras-vidas/
Image by Stefan Keller from Pixabay


Entonces quiere decir que no hay paz sin guerra? Que la naturaleza del hombre es oscura y se le debe celebrar y una vida sin sufrir no es vida? Tal vez sí.
de acuerdo, el encuentro con nuestra parte oscuro nos enseña, todos tenemos nuestra parte oscura la cual debemos entender y manejar sin dejar que se apodere de nosotros, la felicidad pura es una utopía y
tapar nuestros miedos y tristezas solo empeora la situación, hay que aprender a enfrentar