Magnus Enckell, pintor finlandés, nació en Hamina el 9 de noviembre de 1870. Comenzó estudiando pintura en Helsinki, donde el estilo predominante era el naturalismo. En 1891 se va a París, estudia en la Academia Julian y se aproxima al simbolismo, movimiento creado en contraposición al impresionismo, el realismo y el naturalismo, siendo Enckell el primer artista finlandés que rompe con el estilo tradicional.
Viajó a Gran Bretaña, Suiza y Alemania. Se nutrió de la pintura renacentista y de las ideas sobre idealismo y misticismo de Joséphin Péladan, e incorporó un estándar de belleza andrógina en sus figuras. En su obra son frecuentes los desnudos masculinos, algunos con una evidente carga de erotismo, inusual en su época, que expresan su homosexualidad.
Su trabajo de finales del siglo XIX muestra la preeminencia de ambientes austeros y colores opacos, destacando “El despertar”, “El niño con calavera” y “Niño reclinado”. Durante su estancia en Italia trabajó el fresco, estudió a Masaccio y Fra Angelico y comienza a ampliar la gama de colores, con un tono más optimista y positivo sobre la vida. Con el inicio del siglo XX, también se ve influenciado por el post impresionismo y su obra adquiere mayor riqueza y vivacidad en el colorido que se aprecia en retratos, autorretratos y la serie “Los bañistas”.
Junto a seis artistas funda el grupo “Septem” con el que realiza una exhibición anual entre 1912 y 1920. La crítica habla de influencia extranjera y de un colorido no acorde con el paisaje finlandés.
Falleció en Estocolmo el 27 de noviembre de 1925 y su funeral fue un evento nacional.

