Según los modelos de predicción de las Naciones Unidas, la semana pasada la población global alcanzó los 8 mil millones de habitantes, solo 11 años después de haber alcanzado los 7 mil millones.
Hace poco más de un siglo los habitantes del planeta no llegaban a ser 1 mil millones, pero con la industrialización la curva del crecimiento de la población tomó una inclinación exponencial, llegando a los dos mil millones en los años 20, y, desde ese momento, no hemos visto un freno en el ritmo hasta ahora, donde se vislumbra la ralentización del crecimiento de población: las previsiones indican que la curva se va a ir aplanando y podría hasta comenzar a bajar en el 2100.
Pero ¿cuáles son los factores contribuyentes al crecimiento de la población?
La mas obvia de las causas podría ser la disminución de las muertes, pues en todas las épocas las personas se han reproducidos, y solo “recientemente” se han difundido fuertemente los métodos contraceptivos, sin embargo, hasta la mitad del siglo XX no se vieron bruscos picos de población.
Mientras en las centurias pasadas las muertes infantiles eran comunes hoy en día se volvieron inusuales, especialmente en los países mas desarrollados. Además, con los avances de la tecnología y el desarrollo en el área de la medicina, se ha prolongado la expectación de vida. Cada revolución tecnológica vio un boom de crecimiento, y esto es por un súbito aumento del bienestar.
Cuando una especie tiene un balance entre los nacimientos y las muertes, su población es estable, y en el caso de los seres humanos, no hemos tenido un índice estable desde la invención de la agricultura, cuando dejamos de cazar.
El bienestar, las vacunas, la agricultura, están en su momento más alto, pero, los datos revelan que la mayoría de los nacimientos no están ocurriendo en los países más acomodados, sino, según los datos de las Naciones Unidas, son los 40 países más pobres los que están teniendo mayor aumento de población.
Sobre todo, los países de la África Sub-Sahariana. Esto es debido a la mayor necesidad de parte de las familias de hijos que contribuyan, la falta de educación y planeación de familia, y la falta de recursos como contraceptivos.
En Europa, los nacimientos están debajo del nivel de reemplazo. Esto sucede cuando las parejas tienen menos de dos hijos, y esto hace que la población se reduzca con el tiempo.
La preocupación fundamental es que la población no sea sostenible, que los recursos alimenticios no sean suficientes, que los recursos fósiles colapsen el sistema, y que caigamos en una hambruna sin precedentes, llevando con nosotros muchas especies vegetales y animales a la extinción masiva.
Hay opiniones contrastantes sobre este tema. Hay quienes resaltan que los países que representan el 12% de la población global son responsables del 50% de las emisiones que han impactado el planeta en los últimos 170 años. Y mientras India está encaminada a superar la población de China, se prevé que sus emisiones vayan a seguir siendo menores de las de EE.UU.
Con esta última consideración, se propone una solución que vaya hacia el uso de las energías renovables, siguiendo el ejemplo de la Alemania, más que a un dictatorial control de la populación moderno inspirado a las reformas en China.
Mas allá de estadísticas y ambientalismo, valdría la pena preguntarnos, ¿qué estamos haciendo aquí? Ya siendo 8 mil millones de almas conviviendo en este mundo apretado, incomodo y frenético, ¿por qué nos apresuramos a venir y reproducirnos?
Estamos estancados en esta piscina sobrecalentada que es la tierra, peleándonos por un poco más de espacio, de agua, de oxígeno, por decisiones propias y ajenas que en muchos casos van sobre causales que suenan a “fiebre del bebe”, o “porque es lo que la sociedad se espera”, “porque no se ve un mayor propósito que encontrar pareja y hacer una familia”.
Entonces, nacemos, crecemos, nos reproducimos, morimos y volvemos a repetir este loop, hasta cuando decidimos levantar la cabeza hacia el cielo y nos preguntamos si esta es realmente nuestra casa.


Gracias Daniela por tu reflexión e invitarnos a levantar la cabeza hacia el cielo, hacia el cosmos infinito. ONS🙏🕉️✨
La realidad manifestada, creo que llego la hora de trabajar paea recuperar los daños causados en la naturaleza. Nos engañamos buscando comodidades en lugar de tener lo vital del ser humano.
Un loop del que queremos salir. Un mundo sobre poblado y que hoy se interesa probablemente en poco más que el fútbol!
Maravilloso cierre… Preguntarnos si esta es realmente nuestra casa…
Buenos cuestionamientos finales Daniela. Gracias.