Anne Bradstreet, poeta y escritora estadounidense de origen inglés, nació en Northampton, Inglaterra, el 20 de marzo de 1612. Su padre y su esposo Bradstreet, estaban al servicio del puritano Conde de Lincoln. Creció en un ambiente cultural, muy bien educada para su época y leyó mucho sobre historia, ciencia, religión y literatura.
En 1630 migra a las colonias americanas donde su esposo y su padre llegan a gobernadores de la Compañía de Massachusetts. A la par de las tradicionales labores domésticas y crianza de 8 hijos, se dedicó a escribir poemas que abordaban temas sobre su entorno y religión.
En 1647 su cuñado viajó a Inglaterra llevando consigo los manuscritos de Bradstreet, aparentemente sin su consentimiento, y los publicó como “La décima musa nacida tardíamente en América” (1950). Sus primeros poemas eran de versos largos, más imitativos y mostraban influencia de Guillaume du Bartas, poeta del siglo XVII. Los dos últimos poemas resultan más individuales e íntimos, con mayor expresión de sus sentimientos y, alguno que otro, incluso con un toque “feminista”.
Con “Aquí siguen algunos versos sobre el incendio de nuestra casa, 10 de julio de 1666″ busca reconciliarse con Dios ante la tragedia que significó la pérdida de su hogar, de la biblioteca y de muchos de sus manuscritos.
Sus poemas posteriores, más cortos, transmiten madurez espiritual, son más personales y de considerable belleza, manifestando sus pensamientos antes de alumbrar y en respuesta a la muerte de un nieto. En prosa, sus “Meditaciones” constan de aforismos concisos.
Fue la primera mujer inglesa-estadounidense en publicar un libro que, por mucho tiempo, solo tuvo interés histórico. Redescubierta en el siglo XX, la crítica encontró muchas cualidades artísticas significativas en su obra.
Murió en Andover, Massachusetts, el 16 de septiembre de 1672.

