Flora Tristán, pensadora, escritora, feminista-socialista franco-peruana, nació en París el 7 de abril de 1803. Hija del aristócrata peruano Mariano de Tristán y Moscoso y de la francesa Teresa Lesnais, casados por la iglesia en España, matrimonio no reconocido en Francia. Vivió en la abundancia hasta los 4 años, en una casa visitada por personajes como Simón Bolívar, Simón Rodríguez y Aimé Bonpland. Tras morir su padre la familia “bastarda” no accede a la herencia y pasa penurias.
A los 16 años Tristán, autodidacta, trabaja en una litografía, a los 17 se casa con el dueño, un hombre violento, y tiene dos hijos, y a los 21 huye de casa con ellos. En su condición de mujer desheredada y separada, se autodenomina “paria”.
Visita el Reino Unido observando las condiciones deplorables de los obreros. Viaja a Perú a fin de recuperar su estatus social, cosa que no logra, y regresa en 1834 con ímpetu revolucionario y sed de justicia para todos. Su tercera publicación, “Peregrinaciones de una paria” (1838), finalmente le abrió las puertas al público.
Su activismo por la emancipación de la clase obrera se basa en la “libertad, igualdad y fraternidad” de la Revolución Francesa, el ser humano incluye hombres y mujeres: “La igualdad es universal o no existe”, pero fue ignorada. Marx usó su concepto sobre la clase trabajadora como una sola entidad, independientemente del oficio, el sexo o la ubicación de sus integrantes, pero no la citó.
En “La unión obrera” (1840) invoca la organización internacional de los trabajadores bajo su consigna “Proletarios del mundo, uníos”. Inicia una campaña por Francia promoviendo sus ideas, pero fue truncada por una enfermedad.
Fallece, en Burdeos, el 14 de noviembre de 1844

