Gustav Mahler, compositor y director de orquesta y ópera, nació en Kaliště, Bohemia, Imperio Austríaco, el 7 de julio de 1860, en el seno de una familia humilde, perteneciente a una minoría judía germanoparlante. Creció en contacto con la música popular y las bandas militares, géneros siempre presentes en sus composiciones. Niño prodigio, tocó el piano a los 4 años y a los 10 dio su primer recital. Ingresó en el Conservatorio de Viena donde estudió piano, composición y armonía. Complementó su formación en literatura y filosofía en la Universidad de Viena.
Inició su carrera como director en 1880, en el teatro de verano de Bad Hall. Entre 1881 y 1885 ejerció en Lujbljana, Olomouc y en Kassel, donde compuso su primer ciclo de canciones, “Canciones de un caminante”, y un poema sinfónico convertido luego en la “Primera Sinfonía”. Tras una fructífera estadía en Praga, en Liepzig queda encargado de producir “El anillo del nibelungo” de Wagner, presentada con gran éxito. A pesar de su estilo dictatorial y fricciones ocasionadas, su fama se extendió y dirigió las Óperas de Budapest y Hamburgo, hasta lograr su más alto anhelo, la Ópera de Viena, solamente después de convertirse al catolicismo.
Como compositor, su producción consta de 9 sinfonías y una décima inconclusa, ciclos de lieders o canciones y la combinación de ambas. Sus obras son complejas, de larga duración, heterogéneas e incluyen disonancias, apreciadas principalmente por minorías. Tras un breve renacimiento en los años 30, su revalorización ocurre muy lentamente después de la Segunda Guerra Mundial.
Fue distinguido con 7 órdenes en grados diferentes, entre ellas las del Imperio Austrohúngaro, de los reinos de España, Suecia, Prusia y Baviera.
Falleció en Viena el 18 de mayo de 1911.

