François Mauriac, escritor francés, nació en Burdeos el 11 de octubre de 1885 en el seno de una familia profundamente católica. Estudió con los marianistas, luego obtuvo su licenciatura en letras en la Universidad de Burdeos, y en París pasó por la Escuela Nacional de Archivos sin concluirla.
Sus primeras publicaciones fueron los poemarios intimistas “Las manos unidas” (1909) y “El adiós a la adolescencia” (1911), y las novelas “El niño encadenado” (1913) y “La túnica pretexta” (1914), en las que ya muestra su fortaleza en este género literario. Tras la Primera Guerra Mundial entró en el periodismo con el diario Le Galois, conoció a Proust en 1918 a quien dedicó dos de sus obras, y se consagra como novelista en 1922 con “El beso al leproso”. “El desierto del amor” (1925) y ”Thérèse Desqueyroux” (1927) consolidan su maestría.
Su obra manifiesta las asfixiantes restricciones de la vida burguesa, cuyos personajes se encuentran privados del amor que en vano buscan en las relaciones humanas y que finalmente hallan en Dios. “Nudo de víboras” (1932) suele considerarse su obra cumbre, un drama conyugal en el que un viejo abogado, rencoroso y codicioso, se convierte al final de su vida. Autor de más de 60 títulos en narrativa, memorias, teatro, lírica, ensayos y compilación artículos, y un guión cinematográfico, obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1952.
Apoyó al bando republicano en la Guerra Civil Española, se unió a la Resistencia durante la Segunda Guerra Mundial, en las revistas Les Lettres Françaises y Le Cahier Noir denunció la barbarie nazi contra los franceses y publicó sobre “De Gaulle” (1964).
Considerado uno de los mejores escritores católicos del siglo XX, fue miembro de la Academia Francesa y recibió la Gran Cruz Legión de Honor 1958.
Falleció en París el 1 de septiembre de 1970.

