Serendipia, definido por el diccionario de la Real Academia Española, RAE, como “el hallazgo valioso que se produce de manera accidental o casual”. Se refiere a esas causalidades que nos dejan grandes enseñanzas, a manera de encuentros con personas, o con algún descubrimiento como el de la penicilina que revolucionó la medicina, o del LSD que abrió la posibilidad para que muchas personas exploren su consciencia.
¿Se trata entonces de sincronías o coincidencias? ¿Acaso se puede pensar en que por momentos el Ser Superior toma el total control de la persona y lo lleva a actuar de alguna manera, aunque este comportamiento sea un aparente error frente a su propia personalidad? ¿Cómo es posible que los encuentros con las personas, sucedan de maneras tan inesperadas, en tiempos y espacios precisos?
Antes de adentrarnos en estas interrogantes, provenientes de una Ley que opera en este mundo, hablaremos de una vieja fábula persa de la cual se ha obtenido esta palabra: “Los tres príncipes de Serendip”. Se trata de tres príncipes muy inteligentes que fueron instruidos en las artes y las ciencias, pero que su padre al ver que les faltaba la experiencia empírica de la vida los envía a la India para servir al Gran Mongol, sin embargo, ellos en el camino se distraen y encuentran unas huellas que deducen se trata de un camello tuerto, sin un diente, con una carga de miel y mantequilla, cabalgado por una mujer embarazada.
Al llegar al próximo pueblo, ante su ingenuidad le comentan a un mercader que buscaba desesperadamente a su camello y a su esposa, que no los vieron pero que sabían todas sus características. Esto, al ser muy sospechoso, hace que los envíen a la cárcel; sin embargo, al cabo de unos días encuentran al camello y a la esposa, quien quita los cargos contra los muchachos y termina emparejándose con uno de ellos, mientras que el Emir de Kandahar, al divertirse con la historia y valorar la gran inteligencia de los jóvenes, los nombra como los nuevos ministros.
Así en el desenlace de la historia podemos apreciar la serendipia, pues ellos no se esperaban tal cargo, y uno de los hermanos tampoco el poder casarse con una bella mujer, ya que su viaje inicial consisitía en dirigirse donde el Gran Mongol para servirle, pero que en medio camino se encontraron con algo que lo cambió todo.
Podríamos decir qué tal resultado es la suma de varios eventos perfectamente precedidos, pues ellos se detuvieron en el camino a hacer tales indagaciones debido a sus estudios, los mismos que fueron obtenidos por la intensión de su padre para heredarles el reino; y por otro lado el hecho de que la mujer estaba harta del mercader y decidió huir, y que luego el Emir haya estado justo en el momento exacto para presenciar toda la confusión.
Nos encontramos por lo tanto con 3 historias que hacen un cruce exacto en el tiempo-espacio y que por afinidad vibratoria logran sincronizarse en un punto que permite un avance en la espiral evolutiva de cada ser.
Después de estos acontecimientos valdría también preguntarse qué ocurrió después, qué realidades fueron creadas y qué lecciones fueron aprendidas gracias a este suceso, el cual también viene dado por el cruce causal de todo lo acontecido previamente en la historia de cada personaje.
Y así podemos apreciar cómo nada es azaroso, sino que todo corresponde a una Ley más exacta. Ya lo dice la filosofía hermética, en el Kybalión por ejemplo, un compendio de sabiduría evolutiva escrita por tres iniciados en el antiguo Egipto y discípulos de Hermes Trismesgisto, nos menciona que “Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; todo sucede de acuerdo con la Ley; la suerte no es más que el nombre que se le da a una Ley no conocida; hay muchos planos de causalidad, pero nada escapa a la Ley”.
Es por esto que el progreso natural no es una línea recta, ni un camino circular, sino que en esta realidad tridimensional todo se mueve en ciclos que van hacia adelante y hacia arriba.
En esta enseñanza encontramos una luz para la autonomía y soberanía de nuestras vidas, pues al entender que todo proviene de una causa, podemos aventurarnos conscientemente en la desprogramación de nuestras tendencias que hemos decidido aceptar como propias y que solo responden a los programas heredados familiar y culturalmente, tanto de los anhelos como de las frustraciones de nuestros antepasados.
Por lo tanto, es importante despertar nuestra capacidad intrínseca de confiar en la vida que somos, aunque aún permanezcan ocultas muchas causas de nuestras serendipias, debemos apropiarnos de ellas para sacar de tales acontecimientos la enseñanza que permita el alivio de nuestras tensiones internas. Esto nos abre la posibilidad de contemplar el entramado universal de todos los seres que vivimos operando inevitablemente bajo esta Ley, dándonos la oportunidad de compartirnos desde la luz y el amor que somos, para causar realidades más justas para todos, con mayor armonía, equilibrio y paz.
Fuentes:
Anónimo, Los tres príncipes de Serendip. (2020) Editor: Edu Robsy
Tres Iniciados, El kybalion comentado (1975) Ariel esotérica


La frase afinidad vibratoria me da respuestas a situaciones que he vivido muy casuales y sin explicación, me encantó este artículo.