Franz Peter Schubert, compositor austriaco, nació en Himmelpfortgrund, suburbio vienés, el 31 de enero de 1797, duodécimo hijo de un maestro de escuela y una criada que cultivaban la música con un cuarteto familiar. Su padre lo inició en el violín y su hermano en el piano. Siguió con el órgano y el solfeo hasta que ingresó becado al Seminario Imperial, internado en el que recibió instrucción de Antonio Salieri, y donde descubre a Haydn, Mozart, Beethoven y Zumsteeg, escritor de lieder.
Con inusitado ímpetu comenzó a componer obras que interpretaba la orquesta del Seminario donde era violinista y que llegó a dirigir; mientras, Salieri le dictaba clases privadas de teoría y composición. Produjo asimismo música de cámara, canciones, piezas para piano y obras corales ceremoniales.
En 1813 salió del Seminario, trabajó como docente de escuela y continuó estudiando con Salieri hasta 1817. De esos años son “Gretchen en la rueca” y “El rey de los elfos”, basados en poemas de Goethe, creando el lied como canción artística. 1815 fue un año muy fructífero: completó dos sinfonías, compuso 140 lieder, piezas para orquesta, sacras y óperas. En 1818 captó más atención de la prensa y obtuvo buenas críticas.
También compuso piezas para dos o más voces, coros y cantatas, obras para instrumentos, piezas para piano a cuatro manos, danzas y música incidental. Se le considera el último de los clásicos y un pionero del romanticismo. Legó unas 1500 obras, particularmente de lieder (más de 600), que lo hacen un representante esencial del género. Entre las más notables se encuentran “Sinfonía inacabada”, los ciclos de canciones “La bella molinera” y “Viaje de invierno”, “Quinteto La Trucha”, “El canto del cisne” y “Sinfonía Grande”.
Falleció el 19 de noviembre de 1828 en Viena.

