Alejandro Otero, pintor, vitralista y escultor venezolano, nació en El Manteco, estado Bolívar, el 7 de marzo de 1921, de familia humilde. Se forma en la Escuela de Artes Plásticas y Artes Aplicadas de Caracas (1939-1945) donde también da clases para niños y asume la cátedra de vitrales. Realiza su primera exposición en 1944.
Becado en París, produce la serie “Cafeteras” (1946-48) que ya muestra la influencia cubista y abstraccionista en sus expresivas líneas y estructuras geométricas. A partir de 1949 su vida transcurre entre Caracas, Europa y EEUU. En París forma parte del grupo Los Disidentes, opositores al arte academicista dominante en Venezuela que publican la revista homónima.
En los 50 participa en la integración de las artes que se realiza en la Universidad Central de Venezuela, e inicia su etapa de “Coloritmos” (1955-60) que originaron una polémica con Miguel Otero Silva (El Nacional, 1957) y repercutieron en Latinoamérica con distinciones en Barranquilla (1957) y Sao Paulo (1959). Su reconocimiento en Venezuela llega con el Premio Nacional de Pintura 1958.
En contacto con el neodadaísmo parisiense produce sus ensamblajes y collages (años 60) que, por sus relieves, manifiestan la transición hacia la tercera dimensión.
Con la Beca Guggenheim (1971) realiza estudios sobre esculturas cívicas en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), a partir de los cuales entra en la etapa escultórica, enormes estructuras de acero inoxidable que manifiestan movimientos de luz y viento, las que pueden verse en ciudades capitales como Bogotá, México y Washington.
Otero también dirigió instituciones públicas, co-fundó la Galería de Arte Nacional, fue docente, realizó escenografías para teatro, publicó libros y participó en múltiples bienales. Fue distinguido en Ciudad Bolívar con el Museo Alejandro Otero.
Falleció el 13 de agosto de 1990 en Caracas.

