Friedrich Hölderlin, poeta alemán, nació en Lauffen, Wurtemberg, el 20 de marzo de 1770. Su padre falleció y su madre se volvió a casar con el burgomaestre de Nürtingen. Allí crece junto a su hermana y hermanastros. Asiste al seminario teológico de la Universidad de Turinga, conoce a Hegel y Schelling y se certifica en 1793.
Devoto de la mitología griega, no se sintió seguro con la teología protestante ni vio compatibilidad con el dogma cristiano, por lo que decidió no ejercer el ministerio. Dedicó su vida a ser preceptor y a escribir. Schiller publicó sus primeros poemas y fragmentos de “Hiperión” (1793) en su revista Neue Thalia, y le consiguió el primer puesto como tutor. Hölderlin intercambió con Goethe, Herder, Novalis y el propio Schiller en Jena.
Fue tutor de los hijos del banquero Jakob Gontard (1796-1798) y se enamoró de su esposa Susette, siendo correspondido. Susette fue la inspiración de Diotima en “Hiperión”, obra que concluyó en 1799. Dejó la casa Gontard y continuó la relación clandestinamente por dos años más, de la que quedó un interesante epistolario.
Vivía en estado de precariedad económica e inestabilidad mental (esquizofrenia). Viajó con su amigo Von Sinclair y tras su retorno escribió dos obras maestras: “El único” y “Patmos”, visiones apocalípticas de grandeza. Pronto tuvo que internarlo en una clínica por la frecuencia de sus episodios psicóticos. Declarado incurable, un ebanista entusiasta del “Hiperión” lo recibió en su casa, donde vivió con su locura pacífica hasta su muerte.
Fue redescubierto en el albor del siglo XX y hoy es considerado uno de los más importantes poetas alemanes por su lirismo y capacidad de naturalizar las formas del verso griego en alemán.
Falleció en Tubinga el 7 de junio de 1843.

