Tirso de Molina, religioso, dramaturgo y teólogo español, nacido como Gabriel López y Téllez el 24 de marzo de 1579 en Madrid, en el seno de una familia humilde al servicio del conde de Molina de Herrera. Estudió humanidades en Alcalá donde fue discípulo de Lope de Vega e ingresó en la Orden de la Merced (1600). En Toledo (1606) es ordenado sacerdote, asimismo se instruye en Artes y Teología y comienza a escribir inspirado por Lope.
Habitó en varios monasterios (Guadalajara, Toledo, Soria y Tajo, entre otros), fue enviado a Santo Domingo (1616-1618) como profesor de teología y conoció historias del Nuevo Mundo que inspiraron obras como la “Trilogía de los Pizarro” (1626-1629). En 1625 sufre el ataque de la Junta de Reformación del conde-duque de Olivares por sus “comedias profanas” que incitan a malas acciones. Tirso fue desterrado al monasterio de Sevilla y luego al de Cuenca, pero se mantuvo escribiendo.
De toda su producción se han conservado entre 60 y 80 dramas, y es uno de los autores más prolíficos e importantes del Siglo de Oro español. Abordó la comedia palatina, de capa y espada, histórica, mitológica, filosófica y religiosa, el auto sacramental y la prosa, y su estilo es calificado de conceptista, lúdico e ingenioso.
Entre las obras más célebres se encuentran las filosóficas “El condenado por desconfiado” y “El burlador de Sevilla y convidado de piedra”, la que hace famoso al personaje del Don Juan; “El vergonzoso en palacio” y “Don Gil de las calzas verdes” (palatinas), la trilogía religiosa “La Santa Juana” y “Los hermanos parecidos” (auto sacramental). Como cronista de la Orden escribió la “Historia General de la Orden de la Merced”.
De manos del Papa Urbano VIII recibió el grado de Maestro.
Falleció el 12 de marzo de 1648 en Soria.

