En esta dimensión, tiempo espacio, que habitamos, el hombre, en plenitud de sus facultades evolutivas, condiciona su razón y su sentir al contexto de pasado presente y futuro. Surge tempranamente la urgencia de conocer su filiación y su génesis para reconocerse, identificarse como individuo y lograr proyectarse con el empuje de su propia experiencia evolutiva en una corriente que generalmente desconoce, necesariamente impulsada hacia predios insospechados.
¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¿A dónde voy? Esto suena parecido a una bitácora, pero más allá de un viaje en el tiempo o en el espacio, se trata realmente de un viaje de retorno, de la ignorancia hasta el conocimiento. Asato Ma Sad Gamayá Tamaso Ma Jyotir Gamayá Mrityor Ma Amritan Gamayá Om Shanti, Shanti, Shanti. “Llévame de lo irreal a lo real. Llévame de la oscuridad a la Luz. Llévame de la muerte a la inmortalidad. Om, Paz, Paz, Paz”.
Ante la observación de los breves ciclos de nacimiento, desarrollo y muerte, aparece paradójicamente en la mente humana, el anhelo y la intuición de alguna forma de eternidad. Es cuando el hombre siente justo heredar las cualidades que atribuye a su razón originaria, Absoluto o Creador y equipararse a Él, regresar a la fuente. La presencia busca, entonces, la sublimación en Esencia. Cuando esto ocurre y se funde en ella, surge la Verdad, la Conciencia. Lo humano se reconoce Divino.
Resulta difícil aceptar el hecho de que eran humanos aquellos seres ancestrales, supuestamente menos dotados y en condiciones mucho más precarias que las nuestras, ubicados en los fríos y lejanos Himalayas, las montañas más altas del mundo, quienes fueron “Iluminados” con un vasto conocimiento de sí mismos, de la cosmogonía y de las herramientas para realizar ésta súper consciencia. Estos seres extraordinarios y poderosos, fueron llamados Rishis.
El conocimiento de su existencia y su sabiduría fue trasmitido durante siglos por Maestros, Yogis y Gurús, de labio a oído, hasta que finalmente, logró recopilarse en cuatro textos llamados Vedas, considerados sagrados, de los cuales se desprenden las formas rituales que han dado origen a toda una corriente de religiones que, unas más originales que otras, se mantienen en la actualidad, pero también y sobre todo en su parte final, conocida como Vedanta, se propone la filosofía más antigua.
Valiosísimos textos posteriores complementan esta enseñanza que alimentará más tarde, gran parte del pensamiento universal
Los Dharshanas son seis doctrinas, enfoques o escuelas del pensamiento indio, anterior a los arios, que no han dejado de “practicarse” hasta el día de hoy.
Vamos a dedicar éste pequeño ensayo a dos de ellas que a simple vista resultarían contradictorios: El Samkhya, o escuela dualista organizada por Kapila y el Advaita Vedanta, corriente no dual defendida por el sabio Shankara.
En el Samkhya, que puede traducirse también como enumeración, y en su cosmogonía, podemos encontrar inicios de la ciencia actual, según la cual, a partir de un principio generador, surge la dualidad presente en cada individuo, conocida como Purusha y Prakritti, La primera, se refiere el Ser, la esencia, sustancia espiritual no manifiesta que anima a cada uno de nosotros y la segunda, la presencia, es decir, la materia. De allí en adelante se enumera y se desprende toda la naturaleza hasta llegar al Amkhara o “Ego” conocido, quien debe desaparecer para que Purusha que se encuentra cautivo de Prakritti, se libere.
Este “viaje del héroe”, se conoce como el Sendero o Path, que conduce a Moksha o Liberación. Se considera sin embargo una corriente atea y absolutamente dualista. Podemos hallar ciertas similitudes en filósofos como Diógenes Laercio, Pitágoras y Leibnitz, entre otros, en cuanto a la teoría de las Mónadas.
La otra escuela, distante ideológicamente, es como dijimos, el Advayta Vedanta, la no dualidad, que en esencia expresa que todo el universo que vemos es solo Maya, una ilusión. Y nosotros, no somos parte del Dios Creador, porque el Absoluto es indivisible, no tiene partes. Sino que en realidad somos el Dios mismo. Tat Twam Asi.
La identificación a través de los sentidos con el mundo material nos hace creer y apegarnos a nuestro ego, pero en realidad somos la Consciencia Testigo u observadores de todo el devenir delante de nosotros, manteniéndonos inmutables, el realizar esta verdad suprema es pura Consciencia. Filósofos occidentales como Kant, Hume, Schopenhauer o Carl Jung, dicen que se trata del más alto conocimiento.
¿Están en pugna estas ideas? ¿Son contradictorias? ¿Cuál de ellas tiene la razón?
Quizás cuando se aborda la filosofía, solo desde el intelecto, surgen ideas, opiniones, corrientes de pensamiento opuestas y contradictorias, pues la mente pertenece aún al mundo del ego. Esto ha llevado históricamente a posiciones políticas separatistas con supuestos fundamentos ideológicos y lo peor, incluso a “guerras santas”.
Pero cuando descubrimos a través de las tradiciones, escritos e historia documentada, que los personajes defensores de las distintas escuelas o Dharshanas como Kapila, Shankara, Patanjali etc. a pesar de sus diferencias conceptuales, alcanzaron la iluminación o por lo menos un elevadísimo estado de consciencia, de lo cual son testimonio su biografía, sus discípulos y su obra, entendemos entonces que todas éstas corrientes son válidas y auténticas en cuanto no solo se piensan, se exponen y se proponen, sino que se experimentan y se realizan en el auto conocimiento.
Haciendo síntesis teórica muy atrevida, el dualismo y el no dualismo convergen en que la ilusión de la materia o maya estriba en su limitación y temporalidad eterna. Dicho en otras palabras, en el mundo material, lo único inmutable es el cambio mismo. Por otro lado, llámese Dios o entiéndase como Absoluto, se trata de Consciencia. El hecho de que seamos Purusha o Jivatma no significa que Dios, Paratma, Brahma o Absoluto se divida, se parta o se reparta, significa en cambio Omnipotencia, Omniprescencia y Omnisciencia.


Excelente me encantó
Gracias gracias Gracias
gran revelacion para mi.
Hay mucho por explorar.
gracias
Hola soy Alma y me encanta leer sus escritos.
Estoy en mi tercer año de estudio Ayurvedico y cada ves amo más esta visión.
Gracias gracias gracias Om
Saludos
Maravilloso artículo. Corrientes auspiciosas que nos llevan al logro del Ser 🙏🏽🕉️
excelente gracias, gracias, gracias? por compartir?
Practico la meditacion en la luz recomendada por Sathya Sai Baba buscando encontrarme con mi esencia.