Neil Alden Armstrong, ingeniero aeronáutico, aviador y astronauta estadounidense, nació el 5 de agosto de 1930 en Wapakoneta, Ohio, de ascendecia alemana, escocesa e inglesa. Fue un Boy Scout activo y su pasión por volar nació de las Carreras Aéreas a las que su padre lo llevaba. A los 16 años obtuvo su certificado de vuelo.
Participó en la Guerra de Corea, en la que fue derribado, sobrevivió y fue condecorado. Licenciado en ingeniería aeronáutica (1955), obtuvo una maestría en Ingeniería Aeroespacial (Universidad del Sur California, 1970). Ingresó como piloto de pruebas de la NACA, luego NASA, donde cumplió más de 1.100 horas de vuelo, pilotó varios cazas supersónicos y el avión-cohete X-15.
En 1960 formó parte del grupo de pilotos consultores para el X-20 Dyna-Soar, avión espacial en desarrollo, y en 1962 fue uno de los siete pilotos-ingenieros que lo probaron. Ese año se incorporó al Proyecto Gemini, convirtiéndose en el primer astronauta civil. Comandó Gemini 5 (1965), una misión de encuentro espacial, en general exitosa; luego el Gemini 8 (1966), misión más compleja de encuentro y acoplamiento que tuvo que ser interrumpida.
En noviembre de 1967 fue asignado como comandante de la misión Apolo 11 que despegó el 16 de julio de 1969 desde el Centro Espacial Kennedy y el 20 aterrizó en la luna. Tras un descanso, el día 21 Armstrong descendió del módulo y a las 2:56 puso un pie en la superficie lunar y proclamó su muy famosa frase: «Ese es un pequeño paso para un hombre, un gran salto para la humanidad».
Después de la célebre misión, Armstrong renunció (1971), fue profesor de ingeniería aeroespacial, dirigió empresas tecnológicas y proveyó al ejército de equipos electrónicos (1977-2002), fue miembro de la Comisión Nacional del Espacio y de la comisión investigadora del desastre del Challenger.
Acreedor de importantes galardones, falleció el 25 de agosto de 2012 en Ohio.

