Nicolás Malebranche, teólogo y filósofo francés, nació el 6 de agosto de 1638 en París, hijo menor del secretario del rey Luis XIII. Se educó con un tutor privado, luego estudió filosofia y teología en la Universidad de París y, sin terminar, ingresó en la Congregación del Oratorio, ordenándose sacerdote en 1664.
Realizó estudios sobre historia de las lenguas orientales, patrística, San Agustín y exégesis de textos sagrados. Se encontró con el Tratado del Hombre de Descartes que lo impulsó a abordar toda su obra con gran voracidad.
Como resultado publica su obra más extensa, “Búsqueda de la verdad” (3 vol., 1674, 1675), acerca del espíritu humano y cómo debe usarse para no errar como lo hacen las ciencias, ampliamente extendida con las “Elucidaciones” (1678). En el “Tratado de la naturaleza y la gracia” (1680) profundiza sus planteamientos para dar respuesta a las críticas recibidas. Por otro lado, los “Diálogos sobre metafísica y religión” (1688) es considerada la mejor introducción a su sistema filosófico.
El núcleo del pensamiento de Malebranche es que todo conocimiento, interno o externo, es producido por “las voliciones generales y las voliciones particulares” de Dios. Que los cambios en los objetos y en las ideas o acciones de un individuo son ocasionados por Dios: las causas son las ocasiones en las que Dios actúa para producir los efectos (“Ocasionalismo”). También formula la “Teodicea” o solución al problema del mal.
Asimismo, realizó aportes científicos sobre la naturaleza de la luz y el color (frecuencias en la vibración de la materia sutil), las leyes del movimiento y una teoría sobre el pre-formacionismo, «una serie infinita de plantas y animales … contenidos dentro de la semilla o el huevo”.
Miembro honorario de la Academia Francesa de la Ciencia, falleció el 13 de octubre de 1715 en París.

