Edward Coley Burne-Jones, pintor, diseñador e ilustrador británico, nació el 28 de agosto de 1833 en Birmingham, hijo de un artesano tallista y dorador, y huérfano de madre. Asistió al Exeter College de Oxford para estudiar Teología con la intención de tomar el camino religioso, pero su estrecha amistad con William Morris y la influencia del sociólogo y artista John Ruskin, lo llevaron a abandonar esa idea.
En 1855 ingresó al taller del adalid prerrafaelita Dante Gabriel Rossetti, formándose bajo su tutela, en 1856 se casó y en 1859 viajó con Ruskin a Italia donde se nutrió de su arte. Burne-Jones abordó los temas mitológicos, religiosos y la caballería medieval, impregnados de misticismo romántico, cuyas lánguidas figuras recuerdan al renacentista Sandro Boticelli.
También se sumergió en el movimiento Arts & Crafts impulsado por su amigo Morris, pues amaba la labor artesanal y, en oposición a la creciente industrialización y al trabajo mecanizado, deseaba una vida feliz para el ser humano, en un entorno sano y bello, que exhibiera alta calidad estética, cuidando con ello, el proceso de creación a través del trato amable de los materiales y del propio creador.
En esta vertiente Burne-Jones realizó grabados, vitrales o vidrieras, tapices y azulejos, algunos de los cuales decoran hasta hoy, iglesias como las catedrales de Birmingham y Oxford. Asimismo, colaboró con más de 80 ilustraciones para «Chaucer» (1896) y otras publicaciones de la Kelmscott Press de Morris. La influencia posterior de Burne-Jones tuvo mayor repercusión en el arte de la decoración y en la ilustración literaria, incluido J. R. R. Tolkien, aunque también en el arte del simbolismo francés y la poesía de Swinburne.
Alto exponente de la Hermandad Prerrafaelita, fue miembro de la Real Academia y distinguido como Caballero en 1894.
Falleció el 17 de junio de 1898 en Londres.

