Joseph Franz Maximilian von Lobkowitz, séptimo príncipe Lobkowitz y duque de Roudnice, músico y mecenas, nació el 7 de diciembre de 1772 en Bohemia, Sacro Imperio Romano Germánico. Vino al mundo con un problema en la cadera y usó muletas toda su vida, no obstante, fue un niño vivaz e inquieto y estudió violín y violonchelo.
Obsesivo entusiasta y apasionado de la música, destinó a ella su fortuna. En su casa, el Palacio Lobkowitz, construyó una sala de conciertos ocupando todo el primer piso y tenía una orquesta y un coro particulares. Cuando Beethoven llegó a Viena en 1792, los jóvenes se conocieron y en seguida entablaron una estrecha amistad, además Lobkowitz se sumó como su mecenas a los tres que ya tenía. Cuando le ofrecieron al compositor alemán el puesto de maestro de capilla en su natal Westfalia, los cuatro mecenas acordaron pagarle 4000 florines anuales para que se quedara cómodamente en Viena.
Lobkowitz era una personalidad muy activa e importante en los círculos artísticos, patrocinaba igualmente a otros músicos e inclusive eventos culturales. Dirigió la Ópera de Viena y formó parte de la Sociedad que dirigía los Teatros de la Corte. Ofreció su sala de conciertos para el duelo musical entre Daniel Steibelt y Beethoven y para el estreno de su Sinfonía Heroica. Beethoven le dedicó esta sinfonía, además de la Quinta y la Sexta, el Triple Concierto Op. 56, los Cuartetos de Cuerdas Op. 18 y 74 y el ciclo de lieders “A la amada lejana”.
El exceso de gastos, la devaluación del florín y las guerras napoleónicas lo llevaron a la bancarrota. Abandonó Viena evitando los acreedores, pero siguió apoyando a su amigo.
Falleció el 16 de diciembre de 1816 en Trebon.

