Emmy Hennings, poeta y novelista alemana, nació como Emma María Cardsen el 17 de enero de 1885 en Flensburgo, Schleswig-Holstein, en una familia humilde de padre pescador. Inclinada hacia el arte, quiso estudiar teatro y consideraba que la poesía debía expresarse en acción. En 1903 participó en un teatro ambulante, se casó con un actor, tuvo a su única hija y luego se divorció (1904).
En Berlín conoció a un periodista y escritor que la obligó temporalmente a la prostitución, y también se separó. Vendió flores a las puertas del teatro, fue corista, se involucró en delitos y escribió poemas. La vida fortuita que llevaba la condujo alternadamente de Berlín a Múnich, donde estuvo presa, conoció al poeta Hugo Ball y publicó su primer poemario “La última alegría” (1913).
Cofundadora de la revista Revolución, en 1915 se estableció con Ball en Zúrich y fundaron el Cabaret Voltaire junto a Tristán Tzara, Jean Arp y su esposa, y otros artistas. Hennings fue la estrella, una de las grandes atracciones, cuyo catálogo incluía canciones populares, cantos folclóricos y chinos, además de recitar sus poemas y los de sus compañeros. El Cabaret Voltaire vio nacer el movimiento y la galería Dadá (1917).
Hennings sembraba la fiesta y la burla, aniquilaba lo heredado y enmendaba el todo, llamada la “musa dadá”, era más bien la encarnación del Dadá. Poco después dejó el movimiento junto a Ball y se establecieron en Agnuzzo, Suiza, donde entablaron amistad con Hermann Hesse, se casaron y se convirtieron al catolicismo.
Tras la muerte de Ball, se encargó de sus manuscritos, escribió obras de tinte autobiográfico, cuentos y leyendas. Su obra cumbre es “Cárcel” (novela, 1919) y otras incluyen “El estigma” (novela, 1920) y “Noche brillante” (poemario, 1922). Su estilo desapasionado anticipó las formas existencialistas.
Falleció el 10 de agosto de 1948 en Lugano-Sorengo.

