Un plato tradicional mexicano, que tiene una vez más al maíz como protagonista. En esta oportunidad en forma de tortillas secas o fritas, sumergidas en salsa de tomate, rojo o verde. Esta es la base, que hasta incluso se remonta a la cultura náhuatl, donde el término «chilaquil» proviene de la palabra «chīlāquilitl», que significa «chiles y algo picado». Esta preparación utilizaba, en principio, el maíz machacado, estirado y seco, y los chiles, y luego con la llegada de los españoles fue incorporando otros toques como diferentes tipos de carne, queso y hierbas.
Hoy día hay variedad de chilaquiles y es un plato por excelencia de tradición mexicana que reconforta hasta el alma. La combinación de sus ingredientes hace que el plato se una explosión de sabores y texturas donde se mezcla el picante y acido de la salsa con el crocante de los totopos (tortilla de maíz), el aroma del cilantro y la conjunción de otros ingredientes como las cebollas avinagradas, frijoles negros machacados, queso fresco, aguacate y un toque de limón o crema agria por arriba. Un plato sencillo, que puedes combinarlo con lo que más te guste.
Ingredientes para 2 personas:
10 tortillas de maíz
Para la salsa:
1 ½ taza de salsa de tomate roja o verde.
Ajo y chile de preferencia.
Para los toppings:
1 taza de frijoles negros cocidos (o frijoles de tu preferencia) machacados.
1 cebolla morada picada finamente y remojada en limón y sal.
1 aguacate picado en rodajas
½ taza de queso fresco rallado
¼ taza de crema agria (opcional)
Cilantro fresco picado.
Sal y pimienta al gusto
Jugo de limón
Preparación
- Corta las tortillas de maíz en forma de triángulos, pueden ser 6 triangulos por tortilla.
Puedes optar por freirlos o bien una opción más ligera es hornearlos a 180º por 10 minutos hasta que queden crujientes. - Para la salsa, cocina unos tomates, verdes o rojos, según tu preferencia, en un sartén a fuego moderado alto, junto con 3 gajos de ajo y la cantidad de chile que prefieras. Una vez que queden asados, licúalos con un poco de sal y agua.
- Vierte la salsa, ahora licuada en la sartén y cocínala hasta que tome cuerpo y sabor. Vierte los totopos (triángulos de maíz) y mezcla bien para que se impregnen con la salsa. Cocinalos durante unos minutos pero que no pierdan su textura crujiente.
- Para el servido del plato, pon en la base del mismo los frijoles negros machacados y vierte sobre ellos los totopos sumergidos en la salsa, decoralos con aguacate en rodajas, la cebolla morada, queso fresco, crema agria y cilantro. Y un chorrito de limón fresco por encima le da un toque ácido delicioso.

Foto: frepik

riquisimos me engolosinan los chilaquilrs
Son de mi origen mexicana
💕🌷🙏