María del Carmen Pérez Giménez, pianista, compositora y docente uruguaya, nació el 18 de marzo de 1888 en Montevideo, hija de españoles inmigrantes. Su padre, Antonio Pérez Barradas, era artesano, decorador y pintor, y sus hijos siguieron la vocación artística: Rafael, pintor, Antonio, poeta y Carmen, música. Con frecuencia trabajaban juntos y luego cada uno desarrollaba los conceptos en su propia disciplina.
Estudió en los Conservatorios La Lira y del Uruguay donde se tituló de profesora de piano (1915). Seguidamente la familia va a España a encontrarse con Rafael. Los Barradas se relacionan con los círculos artísticos e intelectuales vanguardistas como la Generación del 27 y Dalí. Carmen compuso y estrenó la mayor parte de sus obras para piano, entre ellas “Fabricación”, “Aserradero”, “Fundición”, “Taller mecánico” y algunas de base popular como “Zíngaros” y “Pianolas”. Obtuvo críticas muy favorables.
Por el contrario, la indiferencia los recibió a su regreso en Uruguay (1928). Carmen trabajó como profesora de música en el Instituto Normal donde introdujo una ampliación del lenguaje musical para niños, innovó con la fusión de elementos hispánicos y populares, y publicó brevemente la revista Andresillo, con canciones infantiles de su autoría, todo ello ante el desinterés de sus colegas.
La pianista y musicóloga Neffer Kröger rescató, interpretó y difundió la obra de Barradas. Ésta es considerada “original y arriesgada”, profundiza en identidades nacionales y busca unificarlas a la música académica. Experimenta con el timbre de instrumentos tradicionales, especialmente el piano, y desarrolla una escritura original para representar los sonidos y el carácter que indica cómo debe intepretarse.
En 1929 pierde a Rafael y en años siguientes a sus cuñadas y a su madre. En los primeros meses de 1963 muere Antonio y Carmen el 12 de mayo. La mayor parte de su obra se perdió y la que es conocida, aún hoy en día, es difícilmente apreciada.

