Edward Mills Purcell, físico estadounidense, nació el 30 de agosto de 1912 en Taylorville, Illinois. Desde muy joven fue un excelente estudiante, obtuvo el doctorado en física en la Universidad de Harvard (1938), iniciando su carrera académica en esta misma institución.
Durante la II Guerra Mundial trabajó en el Laboratorio de Radiación del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), donde dirigió la investigación acerca de generadores o detectores de microondas y propagación de ondas radioeléctricas, que llevaron al mejoramiento del radar de microondas, logros esenciales para las comunicaciones, la navegación y la defensa.
Retornó a Harvard (1946) y, además de obtener la cátedra de física, emprendió nuevas investigaciones sobre magnetismo atómico y física nuclear, las cuales condujeron a su más relevante aporte: la técnica de Resonancia Magnética Nuclear (RMN). Ésta apunta a estimular los denominados “momentos atómicos” de los núcleos atómicos en gases y líquidos, es decir, cuando se alinea el espín del núcleo de hidrógeno y un campo magnético externo aplicado sobre él, obteniendo de esta manera información de las características de dicho núcleo.
La RMN se ha convertido en instrumento fundamental para la química molecular y para el diagnóstico en medicina. En 1952 Purcell recibió el Premio Nobel de Física (compartido) «por el desarrollo de nuevos métodos para mediciones de precisión magnética nuclear y los descubrimientos relacionados con ellos».
Otro de sus importantes aportes fue la detección de la longitud de onda (21 cm) emitida por el hidrógeno neutro en el espacio interestelar, lo que permitió a la astronomía identificar y localizar las nubes de hidrógeno en las galaxias y, específicamente en nuestra Vía Láctea, elaborar un mapa de gran parte de ella y medir su rotación.
Miembro de academias y sociedades estadounidenses y británica, recibió otros varios galardones y falleció el 7 de marzo de 1997 en Cambridge, Massachusetts.

