María Konstantinovna Bashkirtseva, escritora, pintora y escultora rusa, nació el 11 de noviembre (juliano) de 1858 en Gavronzi, Poltava, Imperio Ruso (Ucrania), en una familia de la baja nobleza terrateniente. Fue educada por institutrices rusas y francesas, aprendió a dibujar y llegó a hablar seis idiomas. Quería brillar, era narcisista y soberbia, pero de grandes talentos, sensibilidad y fortaleza.
Separados los padres, la familia materna salió de Rusia, recorrió varias ciudades, se estableció primero en Niza y luego en París. María comenzó un diario a los catorce años, estudiaba canto (rango de casi tres octavas), pero una laringitis crónica lo impidió, tocaba piano e instrumentos de cuerda y podía componer. Su mayor habilidad era la escritura, pero asistió a la Academia Julian (1877) donde aprendió a pintar y esculpir.
Despreciaba las clases pobres, como eran muchas compañeras, sin embargo la experiencia inició un proceso de cambios en ella: tomó conciencia del sentido de las máximas republicanas “igualdad” y “fraternidad”, así como de la democracia. Comenzó a utilizar prendas más modestas y a compartir con sus condiscípulas; las obras de Zola contribuyeron a profundizar su nueva sensibilidad.
Su obra artística y literaria es abrumadoramente realista y naturalista y algunos de sus temas eran poco comunes: los obreros, los chiquillos y los dramas sociales. Su carrera fue vertiginosa, expuso en los Salones de París (1881, 1883 y 1884), así como en Holanda y su trabajo obtuvo gran reconocimiento, pero la misma se truncó al morir por tuberculosis el 31 de octubre de 1884.
Breve vida y una obra fructífera e importante. La Sociedad de Mujeres Artistas montó dos salas de exposición (1885) con más 200 obras (óleos, pasteles, dibujos y alguna escultura). “Mi Diario” (1887), reducido y censurado por su madre, se convirtió en best seller, mientras que en 2005 se publicó completo (20 volúmenes) con toda su crudeza.
Fotografía: https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/1/1a/Marie_Bashkirtseff_02.jpg.

