Carl Spitteler, escritor y periodista suizo en lengua alemana, nació el 24 de abril de 1845 en Liestal, Basilea-Campiña, en una familia acomodada. Estudió derecho en la Universidad de Zúrich (1863-1865) y teología en Zúrich, Heidelberg y Basilea; cuando le ofrecieron un puesto como clérigo, sintió que no era su camino y lo rechazó.
Durante ocho años (1871-1879) ejerció como tutor en Rusia y Finlandia, al regresar a Berna trabajó como docente aquí y en Neuveville. Colaboró con El Guardián del Arte y fue redactor y editor del suplemento cultural en el Nuevo Diario de Zúrich. En 1892 una nutrida herencia le permitió dejar de trabajar, dedicándose a la literatura.
Su primera gran obra fue el poema épico “Prometeo y Epimeteo” (1881), publicado bajo el pseudónimo Carl Félix Tandem, sobre las tensiones entre dogmas e ideales, entre convenciones e individualismo. Más tarde éste fue interpretado por Jung en “Tipos psicológicos” (1921), definiendo los tipos «extrovertido» e «introvertido» con base en personajes del poema. Así mismo, “La primavera olímpica” (1905), poema épico alegórico en hexámetros yámbicos que combina naturalismo, fantasía, mitología y religión, le valió el Nobel de Literatura 1919.
Entre las novelas sobresale la autobiográfica “Imago” (1906), monólogo interior que examina el inconsciente ante el conflicto entre mente creativa y limitaciones de la clase media. En su honor Otto Rank bautizó la Revista Internacional de Psicoanálisis homónima.
Al estallar la Gran Guerra (1914) publicó el discurso “Nuestra postura suiza”, donde aboga por una rigurosa neutralidad. En 1924, bajo el título de “Prometeo el Valiente” firmado con su nombre, publica la reformulación de “Prometeo y Epimeteo”, esta vez sobre un artista que vive lejos del mundo. Su obra consta de 30 volúmenes e incluye otros géneros como ensayo y literatura infantil.
Falleció el 29 de diciembre de 1924 en Lucerna.
Fotografía: https://www.osservatore.ch/wp-content/uploads/2019/08/carl_spitteler_1865.jpg.

