Kitarō Nishida, filósofo japonés, nació el 19 de mayo de 1870 en Kahoku, Ishkawa, descendiente de una familia terrateniente, cuya fortuna fue dilapidada por su padre. Se establecieron en Kanazawa (1883) donde recibió una educación que incluía tradiciones chinas clásicas y confucianas. Su instrucción superior fue un tanto errática y autodidacta hasta que la formalizó estudiando filosofía en la Universidad de Tokio. Complementó su formación con filosofía occidental y el budismo zen.
Estudió los filósofos griegos, la filosofía medieval como la de Meister Eckhart, leyó a Schopenhauer y fue influido por el idealismo alemán y la fenomenología de Husserl. Ejerció la docencia en educación secundaria por varios años hasta que publicó “Sobre el bien” (1911), su obra fundamental y la que lo consagró. Ingresó, entonces, como profesor de la Universidad de Kioto donde desarrolló su pensamiento, dando origen a la llamada Escuela de Kioto.
Su pensamiento se enfoca en los conceptos de “lugar o topos” (basho), la “autoconciencia” y la “experiencia pura”. Nishida establece la premisa de que algo es algo porque ocupa un lugar (general) y está determinado por la estructura de ese lugar; por ello debe haber un continente en el que se ubique el ser y ese continente sería settai mu o Nada Absoluta.
Por su parte la “autoconciencia” es la conciencia que de sí mismo tiene el yo trascendental en un ahora eterno y que se manifiesta como acción creadora, origen, a su vez, del pensamiento. Asimismo, concibe la “experiencia pura” como aquella experimentada en el mismo momento en que la dualidad Objeto-Sujeto se disuelve.
Otras obras de Nishida son “Teoría del kokutai”, “Problemas de la cultura japonesa” y “La lógica del topos y cosmovisión religiosa”.
Distinguido con la Orden de la Cultura Bunka Kusho 1940, falleció en Kamakura el 7 de junio de 1945, antes del fin de la II Guerra Mundial.
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