Swami Kalikananda | SKY Venezuela
“Han ido a jugar donde la luz está maldita y la oscuridad ciega el alma”.
Lejos de la gracia Divina las fuerzas del bien y el mal libran una de esas batallas frecuentes en el juego cósmico. Escenario: el purgatorio, donde el impulso de las pasiones y las emociones ejercen tanta presión como el dolor de un alma atrapada en ese territorio sórdido y oscuro.
Probando los límites de la libertad, más allá de las reglas, y sucumbiendo ante los sentimientos más humanos, se desarrolla el largometraje Gabriel, con siete enviados de cada bando, luz y oscuridad, al temido purgatorio. El propósito del plan, condenar con muerte a los Ángeles caídos, restablecer la luz y volver a la Fuente.
Un filme que retrata los acontecimientos invisibles en estos planos de la materia. Precisamente esas tensiones entre códigos disímiles que se complementan tensando de lado y lado en la re-creación de los campos de experimentación. En Gabriel están representados en su forma humana los arcángeles Samael /Miguel, Amitiel, Lilith, Uriel, Rafael, Asmodeus, Ithuriel y Gabriel.

Las pruebas y desafíos de la oscuridad nunca doblegaron el plan lumínico que, se había trazado con el envío de Gabriel a la ciudad oscura, para descifrar qué le había ocurrido a sus compañeros caídos; restituir la luz y salvar las almas de todos los habitantes. Una tarea para nada fácil, como bien sabemos, toda una proeza caer en estos mundos y luchar constantemente por lo que son nuestras convicciones más puras en tanto pasa el tiempo y palpita el riesgo de debilitar el vínculo con Fuente Original.
Gabriel refleja esos espacios conocidos por todos, radicalmente ensombrecidos, controlados por el miedo, el acecho, la mentira y las bajas pasiones. Caer en el “purgatorio”, como recrea el film, implica probarse una y otra vez en las emociones, el juicio y, las sorpresivas reacciones del disidente interior que contenemos.
Para los seres de Luz, operar como servidores de un Plan que trasciende los límites y los vicios de las formas humanas, significa superar fuertes impulsos para exponerse a renegar de su Orden, enmarañar el Propósito Superior y alejarse del origen donde se siente el amor y la plenitud de la existencia. Es así como los arcángeles, en sus tránsitos por esta dimensión, están sujetos a elegir entre cumplir su tarea primigenia a costa de ser devorados por las subrepticias formas de la oscuridad, o abandonarse y caer.
Esta producción de acción y horror en la lucha del arcángel Gabriel, para sorpresa de muchos es australiana, se estrenó en el año 2007, con muy bajo presupuesto y muy bien dirigida por Shane Abbess, quien también co-escribió el guión junto a Matt Hylton Todd. Los protagonistas Andy Whitfield como Gabriel, Dwaine Stevenson como Samael/Miguel, Samantha Noble como Amitiel y Erika Heynatz como Lilith.

