Carla Pandiani | SKY Argentina
Aquí estamos, en Caminantes del Amanecer, presentes todos, sin distancias. Arropados con la presencia de la Madre que, como trueno refulgente, devela y revela su enérgica voluntad de acción. Aquí estamos, desnudándonos en miserias y trampas que pueden ser disueltas atendiendo el llamado interno de la fuerza madre que no abandona. Con claridad, atención y despiertos, como en un amanecer eterno, nos enfocamos y elevamos, desde las entrañas, el sankalpa para sanar; definitivamente sanar y avanzar en lo que nuestra evolución cósmica es.
Los días transcurren entre colores, campanas, dulces sabores, reflexiones profundas, invocaciones, cantos devocionales, elementos sagrados. Sentimientos que afloran, mantras, pronams mudras, recuerdos de una memoria antigua, ofrendas, guirnaldas, reverencias. Todos matices de esta energía creadora y creativa que es atraída por la Shakti viva. Maestra resplandeciente, Shaktiananda Ma, quien, con una mirada, un canto, el compartir de un diálogo y una sonrisa, engalanamos nuestros días para seguir con ánimo en este sendero de libertad.
La energía se condensa, los fuegos se elevan y los tambores repican en un compás que resuena en lo más recóndito del alma y, que unido al Mantra, se produce la magia, abriéndose los portales para el descenso de esta fuerza magnánima.
¿Y cómo recibimos a esta fuerza?
¿Cómo la recibo?
¿Cómo me encuentra?
¿Mi templo interno está limpio y ordenado para recibir luz?
La luz no se demora, la luz no duda, desciende donde sabe que puede ser bien recibida.
Y ha llegado aquí, al Ashram, al Devi Mandir, a través de Ma y cada uno de nosotros que implora y anhela sostener y contener esta fuerza para que nunca más se vaya. Descendiendo en cada fuego, en cada arati, en cada puja, en cada ofrenda, en cada conducto oculto, en cada mirada con la Madre, y pedir que nos enseñe de su transparencia y luminosidad, para poder proyectarla en cada palabra, en cada gesto, en toda acción, y que quite de mí y de todos, todo tiempo oscuro, todo paso mal dado, toda ignorancia.


Impecable y conmovedor. No podría haberse expresado mejor: la luz y oscuridad ganadas, expuestas, ofrendándose a la par, para ser transmutadas en protones activos, siempre en más. Y, la auto-indagación… ¿Cómo me encuentra todo esto? ¿Qué tan ajustado estoy para ser receptor de ese infinito caudal de Amor? Y, sin importar la respuesta, abrirse –como sea– recibir lo que se pueda contener y apuntar a más; sabiendo que La Madre vela por nuestro aliento, siempre dispuesta a insuflarnos hasta ese soplo decisivo entre Conciencia y Ensueño, vida y muerte, luz y oscuridad. Vale retribuir abasteciendo nuestro propio respiro.
Agradecida por la reflexión. _/|\_ Om Namaha Shivaya!
Si, he sentido durante estos días de Navaratri, esa transformación y esa devoción por cada una de las Madres Divinas. Me siento, allá, envuelta con todos los implementos Divinos que engalanan este momento.
A La, la he sentido, su voz en las Meditaciones arrulla, mi Alma. Hoy, fue tan especial que me vi, en sus facciones.
Gracias, todo, hermoso.
bellos pensamientos, que se expresan en palabras y se presentan en acciones. Saludos!