Durante mucho tiempo se utilizó la idea de que la razón, conceptualización intelectual, fuera la forma en la que la sociedad sea dirigida. Como consecuencia de esto se provocó que la parte emocional de las personas se subvalorara y hasta en cierto caso, desestimada en la importancia del desarrollo social. En las últimas décadas, se ha observado, que no es así, al punto que en la actualidad el estado emocional de las personas es un soporte básico para el desarrollo del individuo. Por otro lado, en este mismo periodo de tiempo, la neurociencia comienza a desarrollarse de manera más completa y comienza a estudiar los estímulos que el cerebro recibe.
En el caso de las emociones, la neurociencia enfoca la observación de estas en la persona como ser individual. Para los neurocientíficos en general, las emociones aparecen causadas por necesidades del organismo detonadas internamente o por acontecimientos externos. Las emociones, en última instancia, son traducciones del entorno externo o interno: traducciones de información percibida y que se utilizan para la acción.
El estudio neurocientífico de las emociones se centran en responder la pregunta ¿qué sucede en el organismo humano? Y para ello se plantean 4 preguntas:
- ¿Cuáles son los circuitos cerebrales necesarios para que cada emoción básica aparezca y cómo se expresan estas en el cuerpo (músculos faciales, tono muscular en general, secreción de hormonas, liberación de neuromoduladores, acciones concretas, etc.
- ¿Cómo un estímulo del entorno se traduce en señales químico-eléctricas y se puede transformar en un detonante para la acción?
- ¿Cómo se producen emociones específicas?
- ¿Cuál la relación de las emociones con el comportamiento humano y con la salud/enfermedad?
Siguiendo sobre el mismo contexto, varios científicos comenzaron a cuestionar el uso de fármacos para el control de las emociones, teniendo en Jon Kabat-Zinn doctor en Biología Molecular del MIT, la persona que propuso el uso de la “mindfulness meditation”, método utilizado para el control del stress, las emociones y que ha mostrado una mejora en las condiciones médicas de las personas.
Este método ha sido desarrollado por medio de la observación del efecto de las meditaciones budistas, sobre el control de las emociones, lo que ha favorecido la generación de encuentros periódicos entre el Dalai Lama y grupos de científicos, entre ellos neurocientíficos. Se ha observado que los efectos de la meditación sobre la salud humana contribuyen con disminución de la percepción de la gravedad del dolor, mayor capacidad para tolerar el dolor o la discapacidad, reducción del estrés, la ansiedad o la depresión, por lo tanto, disminución del uso de analgésicos, ansiolíticos y antidepresivos, mejorar la predisposición a tratamientos médicos, motivación para cambiar estilos de vida.
Desde un análisis de la Neurociencia, se ha podido observar que la meditación tiene tres componentes principales, la atención, la consciencia corporal y la regulación emocional, los cuales generan diferentes interconexiones cerebrales. Estas conexiones pueden provocar cambios con todas las regiones cerebrales volviéndolas más o menos activas debido a los procesos de neurotransmisión.
En cuanto a la atención se ha observado mejoras en la atención ejecutiva y la red de alerta, además de efectos deseados en los neuroprotectores, la regulación emocional presenta un mayor control cognitivo mientras que la consciencia corporal favorece a una disminución de la percepción del yo. Características que se consideran deseables.
Fuentes consultadas
1 García Andrade, Adriana. (2019). Neurociencia de las emociones: la sociedad vista desde el individuo. Una aproximación a la vinculación sociología-neurociencia. Sociológica (México), 34(96), 39-71. Recuperado en 15 de noviembre de 2021, de http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0187-01732019000100039&lng=es&tlng=es.
2 Ludwig DS, Kabat-Zinn J. Mindfulness in medicine. JAMA. 2008 Sep 17;300(11):1350-2. doi: 10.1001/jama.300.11.1350. PMID: 18799450.
3Olmedo Moreno. ¿Tienen una base neurocientífica las técnicas de meditación? Universidad de Sevilla. 2019


Me llamo la atención ese detalle de que la conciencia corporal durante la meditación favorece la una disminución en la percepción del yo. Generalmente consideramos que el ego se identifica con el cuerpo, se cree el cuerpo, Nos tomamos un selfie, o nos vemos en el espejo y pensamos ese soy yo. Es una identificación visual con las formas del vehículo a través del cual actuamos en el mundo. Sin embargo cuando meditamos, cerramos los ojos y seguimos la respiración, relajándonos, aquietándonos. Pasamos por un estadio de la meditación en el que nos hacemos conscientes del cuerpo, lo sentimos, lo percibimos, mas no lo vemos. Llega un momento en que no sabemos nada de el y no nos importa queda atrás como lo que es, solo un vehículo para la manifestación del Ser en este mundo.
Me parece muy interesante, poder explicar en palabras, lo que se siente en esos hermosos momentos.