La tecnología de los alimentos, se define como la disciplina en la cual la biología, la química, la física y la ingeniería son empleadas para estudiar la naturaleza de los alimentos, las causas de sus deterioros, así como los principios fundamentales de su procesamiento.
Los profesionales de la ciencia de los alimentos estudian la composición física, micro-biológica y química de los alimentos. Dependiendo del área de especialización, el científico de los alimentos puede desarrollar formas para procesar, preservar, empacar o almacenar alimentos, de acuerdo con las especificaciones y regulaciones de la industria y el gobierno local, regional, nacional o internacional en caso de exportaciones.
“La actual producción de alimentos
tiene graves consecuencias en nuestra salud
y en el medio ambiente. Por ello parece
necesario un cambio de modelo…”
También es la aplicación de los principios de la ciencia de los alimentos a la selección, preservación, procesamiento, empaque, distribución, y uso de alimentos.
La actual producción de alimentos tiene graves consecuencias en nuestra salud y en el medio ambiente. Por ello parece necesario un cambio de modelo a través de las técnicas de agricultura, ganadería y pesca, que frene el cambio climático y no agrave aún más el problema. A partir de cambios en los distintos elementos del sistema productivo se deberá reducir las emisiones, los residuos, la deforestación y la degradación, la contaminación, el uso de pesticidas, el consumo de carne animal y sus derivados, y tomar muchas otras medidas que nos permitan cambiar el panorama actual.
“Según un informe publicado por el
Banco Mundial y las Naciones Unidas, asegura
que la demanda mundial de alimentos
aumentará un 50 % para 2050…”
Reconocer la influencia negativa de este sector en el medio ambiente y en nuestra salud, y tomar medidas respecto a ello, es de gran urgencia.
Según un informe publicado por el Banco Mundial y las Naciones Unidas, asegura que la demanda mundial de alimentos aumentará un 50 % para 2050, mientras que la demanda de productos de origen animal como la carne, la leche y los huevos subirá casi un 70 %. Producir esos 7.400 trillones de calorías adicionales sin aumentar el rendimiento a un ritmo más rápido de lo que tuvimos en el pasado requeriría convertir casi 600 millones de hectáreas de terreno adicional solo para uso agrícola.
En la actualidad han surgido grandes compañías que abanderan la causa en cuestión, como “Imposible Foods” o “Byond Meet” que usan la tecnología para desarrollar productos similares a la carne, sin carne. Y prometen cierta responsabilidad medioambiental y de sustentabilidad ecológica a largo plazo.
Esto ha llevado a la comunidad científica a estudiar este tipo de dietas, así como las dietas de diseño o “fortificación” de los alimentos -también conocidos como “alimentos funcionales”- y cómo reacciona nuestro propio diseño genético. Si bien está comprobado que el impacto medioambiental se verá beneficiado, aún no se sabe con certeza si finalmente esto será favorable para nuestro organismo; en términos de bienestar físico, mental, emocional, y espiritual. Un referente que viene ejerciendo sobre este asunto es Alejandro Junger (Método Clean).
Por otro lado, debemos siempre de considerar los conocimientos agrícolas tradicionales que custodian los indígenas, así como otras culturas ancestrales y las ciencias como el Ayurveda, basados en los ciclos de la naturaleza (estaciones), que pueden considerarse como una “reserva” de saberes de la que también forman parte las mejores prácticas para una agricultura sostenible y alimentación consciente.
Estos conocimientos siempre han sido fundamentales para la adaptación a las condiciones medio ambientales. Conocer en detalle las modalidades de la producción local de cultivos es indispensable para poder adaptar los sistemas de cultivo a la mayor variabilidad del clima, en función de las condiciones específicas de cada lugar, especie y genética.
Por ejemplo, en Ayurveda -la ciencia de la vida, o de la longevidad-, el concepto de Prana o energía vital es sumamente importante. Es un concepto amplio y está entrelazado con todas las áreas del tratamiento de las personas enfermas y la manutención de la salud de las personas sanas, puesto que Prana es literalmente “Energía vital”, y sin ella, no hay vida y mucho menos salud. Y ya que considera las estaciones climáticas no generan un impacto medioambiental negativo:
-Los alimentos para cumplir su función nutritiva integral deben tener Prana.
-Las frutas y verduras conservadas durante meses en cámaras o irradiadas para evitar su deterioro y hacer que luzcan impecables en las góndolas, carecen por completo de Prana. Tienen minerales y algunas vitaminas pero no tienen Prana.
-Los alimentos de diseño y/o procesados carecen de Prana.
-La comida ha de ser de estación y debe ser preparada en el momento de ser consumida. Preparada con amor e ingredientes frescos, sin frezar y sin microondas.
-La comida frezada tiene minerales, algunas vitaminas pero no tiene Prana.
-El microondas conserva nutrientes pero desvitaliza el alimento, le quita el prana.
-Cuanto más cercano a su estado original, más cercano a la fuente. Fresco, natural y menos procesado; mas y mejor Prana.
-La comida sin Prana tiene poco valor.
-Prana es el ingrediente sutil que aporta juventud, belleza y vitalidad. Aporta verdadera nutrición. Si contiene vida, da vida.
Entendemos como Prana, a esta fuerza intrínseca, que es capaz de mantener viva a una estructura. Una fuerza que habita en los seres vivos desde su concepción, y que sin ella, la vida y su sustento en el mundo material, resulta imposible. Literalmente, la vida se extingue, cuando se pierde la última fracción de Prana en el cuerpo: este es el momento de la muerte.
Considerando esto último vemos que aún queda mucho camino por recorrer para desarrollar un método moderno que sea sustentable integralmente, y que considere todas las variables, más aún si nos seguimos alejando de la fuente natural, del origen, de lo simple. Debemos recordar que ya está todo dicho por los antiguos Rishis (Sabios védicos), ellos dejaron en sus grandes tratados las maneras más justas y perfectas de habitar este planeta, y así poder Ser.
Pareciera más fascinante jugar al Dios queriendo rediseñar la realidad a nuestra conveniencia, que atreverse a Ser y experimentar la trascendencia.
Fuentes: https://www.euroinnova.ec/en-que-consiste-la-tecnologia-de-los-alimentos , https://www.fao.org/3/i6881s/i6881s.pdf , https://www.vidasostenible.org/el-cambio-climatico-y-los-alimentos-una-relacion-de-ida-y-vuelta/

