Hablar acerca de la conciencia de riesgo nos remite a la revisión del hombre como individuo psicológico, entendiendo que este se encuentra dotado de facultades que le permiten responsabilizarse de sus acciones, reconocerse como ente capaz de ejercer su cuidado y protección ante alguna circunstancia que se presente de imprevisto o simplemente, hacerse consciente de la realidad que lo circunda.
Así como las empresas se encuentran en la constante búsqueda de herramientas para dar cumplimiento a los estándares de calidad sobre prevención, control de riesgos y seguridad, en respuesta ante un mercado global que demanda mantenerse altamente posicionado ¿sería gran valía posicionarnos ante nosotros mismos respecto a la construcción de un estándar que asegure nociones de lo que como ser humano espiritual somos?
En cuanto a lo espiritual, es determinante trabajar sobre esa potenciación de las cualidades inmersas en nuestros campos energéticos y sobre la progresiva activación de los cuerpos sutiles, percibiendo cierta gradualidad del impacto que esto pueda tener en nuestra humanidad.
«Una de las formas en que se manifiesta la actividad
primordial del inconsciente sobre la conciencia
en la evolución del hombre, es a través de la
autorregulación en todos los niveles y dimensiones
de la experiencia humana.»
Las dinámicas psicológicas referidas a las situaciones de riesgo, pueden ofrecer información del porqué se sigue teniendo poca atención a este aspecto, comprendiendo que, ante la experimentación propia del hombre y construcción de una conciencia, se habilita la posibilidad de reconocer en sí mismo, diversos estados emocionales, sentimientos, sensaciones o conocimiento, que pueden ser aprovechados para contextualizar sobre el mundo exterior y accionar frente a ello.(1)
El inconsciente tiende a minimizar la severidad del riesgo al detectar que este es muy grande, solo con la intención de hacerlo soportable. Por esto, es de suma importancia llegar a reconocerlo, y lograr el dimensionamiento necesario para prestar atención sobre lo que ello implica. Una de las formas en que se manifiesta la actividad primordial del inconsciente sobre la conciencia en la evolución del hombre, es a través de la autorregulación en todos los niveles y dimensiones de la experiencia humana.(2)
Recordemos que la conciencia es:
Según el neuropsiquiatra Boris Cyrulnik (1937), una construcción progresiva o gradual, es decir, inicialmente un elemento perceptivo que luego es impregnado por otra entidad, como en el caso de la relación madre-hijo.
Desde una perspectiva psicológica, se concibe como «una organización de sentido que orienta la vida psíquica, y por lo tanto, el desarrollo en su conjunto.»(3)
La conciencia también puede definirse como el reconocimiento que tiene el ser humano sobre sí mismo y su relación con el mundo(4) y, siendo así, se podría referir ese proceso de auto observación, como el puntapié para dar inicio a la tarea de concientizar acerca del riesgo, trabajar sobre la creación de un estado integral de bienestar propio e indagar en profundidad, siempre en la medida en que así se quiera, sobre el propósito del ser humano espiritual y cómo éste, forma parte de una vía posible que permite la percepción, dimensionamiento de dónde se está y hacia dónde se va.
Fuentes consultadas:
1 Villalobos y Zúñiga. Perspectiva clínica de la consciência del riesgo en la accidentalidad laboral: un estudio cualitativo. Pensam. psicol. vol.9 no.16 Cali Jan./June 2011
2 Spangenberg, Alejandro. Inconsciente – relación entre consciente e inconsciente: un modelo neurosis, psicosis, espiritualidad y trascendencia. Revista da Abordagem Gestáltica: Phenomenological Studies, vol. XII, núm. 1, junio, 2006, pp. 23-46
3 Balegno y Delgado. Un asunto de consciencia. 2009, p. 131

