El hombre es la medida de sus actos. Y cada impulso que subvierta el orden, es un matiz más que se agrega a su imperfección. Desde hace mucho tiempo está prohibido sacar fotos en sitios considerados sagrados o de culto. Sobran los ejemplos: La Meca, el interior del Taj Mahal, en la India, y la Abadía de Westminster en Londres. Con respecto a las fotografías entendemos que debe ser bastante complicado lograr que la norma se cumpla, ya que hasta los teléfonos móviles cuentan con cámaras y usarlas es muy fácil, se pueden sacar fotos sin la necesidad de quedar en evidencia, pero lo correcto es que cuando uno va a visitar un sitio debe acatar todas las reglas.
Hay una tendencia desafiante dentro de las redes sociales, entre varios usuarios de plataformas como Instagram o TikTok, a transgedir y violar las normas establecidas en lugares sacros, y espacios culturales, y ahora empieza a prohibirse también hacer videos de esta plataforma en algunos lugares de India, Nepal, y otros países asiáticos se pueden ver letreros que dicen expresamente ”TikTok está prohibido” o tomarse elaboradas selfies alrededor de los templos es visto como una falta de respeto.
En estos videos se ven a los jóvenes bailando, saltando, haciendo como que cantan, sin importarles las otras personas y el lugar donde están. Ellos consideran que las normas son viejas y que no había esta tecnología cuando las implementaron, se asumen como ”creadores de contenido”, los artistas de la nueva época y en realidad suelen ser videos bastante vulgares, que chocan con los valores tradicionales. El mundo entero se ha convertido en un campo cuya máxima finalidad es promover un buen fondo para una selfie o un baile gracioso o sexy.
El contraste de estas actividades con los actos de orden espiritual es aún mayor en las redes sociales. Estas fomentan la lujuria, el apego, la envidia, la ira y la ignorancia. Algunos usarios de estas plataformas en ocasiones entran ilegalmente a los lugares sagrados e incluso hay quienes han tenido sexo para subir las imágenes a las redes sociales, solamente para buscar más likes.
«Ellos consideran que las normas son viejas y que
no había esta tecnología cuando las implementaron,
se asumen como creadores de contenido, los
artistas de la nueva época y en realidad suelen ser
videos bastante vulgares…»
También está el caso de una pareja de influencers que ha causado polémica en Instagram luego de que publicaran un video grabado en el templo Beji en el Bosque de los monos de Ubud, donde se les observa jugando con el agua bendita del templo y además de jugar se están lavando el trasero con esta. Luego de varias críticas llegaron a indignar a un senador de Bali y tuvieron que pedir disculpas.
El Machu Picchu también fue víctima de estas grabaciones de video. Hace poco se vio envuelto en una denuncia por parte de una joven influencer, que se quejó a través de las redes sociales luego de ser interrumpida por personal de seguridad del recinto, cuando intentó hacer un baile para grabar en TikTok.El director del Parque Arqueológico, señaló que de ninguna manera están prohibidas las grabaciones para TikTok o cualquier red social en el lugar, siempre y cuando los visitantes cumplan con las normas de permanencia y comportamiento establecidas en las cláusulas de ingreso y concluyó diciendo: “Imagínense entrar a la Catedral de Notre Dame y comenzar a gritar, pararse de manos y grabarse denotando un comportamiento fuera de lugar”.
Y otra nueva manera de fotografiarse en Instagram bajo el hashtag #Cheekyexploits llegó a las redes acompañada de polémica. Esta nueva tendencia que invade la red social en donde fotografiarse desnudo parece ser la nueva «selfie» crece cada vez más. La particularidad de estas fotos es que solamente es en lugares turísticos, lo que llegó a causar polémica por los usuarios que posaron de esta manera en sitios considerados sagrados para ciertas culturas, como pasó por ejemplo en Nueva Zelanda, donde una modelo de Playboy se fotografió en el monte Taranaki, una cima sagrada para los maoríes, el pueblo originario del lugar, lo que provocó un descontento por parte de la comunidad.
Por todo lo anterior, debe considerarse la posibilidad de prohibir grabar videos de TikTok y tomarse selfies en templos y en atracciones turísticas y lugares sagrados. Algunos sitios ya lo hacen; así ganan autoridad y demuestran su autenticidad y compromiso con valores distintos a los de la sociedad secular capitalista.
Fuentes:
https://pijamasurf.com/2022/04/son_tiktok_e_instagram_formas_de_pornografia_blanda_que_profanan_los_lugares_mas_bellos_del_mundo/
https://www.elcomercio.com/tendencias/redes-sociales/joven-baile-machu-picchu-peru.html
https://rpp.pe/tecnologia/redes-sociales/pareja-de-influencers-genera-polemica-tras-jugar-con-agua-bendita-de-un-templo-noticia-1214369?ref=rpp
https://www.elhorizonte.mx/opinion/editorial/prohibido-tomar-fotos/2975629


Como hay escasez de valores, estos “videos” los consideran valiosos quienes los hacen y consumen.
Los valores se sustituyen por “vistas” y seguidores .
Simplemente un rebaño lleno de vacíos buscando no ser invisibles ante su propio desconocimiento.
Que pena! La ignorancia es grande y los hace pequeños en inteligencia, sensibilidad y respeto por todo! Si en casa no les prohíben nada fuera de ella alguien tiene que hacerlo! Hay un dicho: muchacho malcriado encuentra padre y madre en la calle!»
Estamos rodeados de una comunidad desorientada que no se respeta así mismo solo viven lo que sienten han perdido el temor al Padre creador los valores divinos. Es muy importantes que salga a la Vista todo lo que esta sucediendo para que ellos mismo se enteren de lo que hacen y no está bien y entren en conciencia, felicitaciones por el reportaje
Nos ha tocado observar cuan desvalorizado estamos como colectivo, cómo especie, la inconsciencia, la falta de ejemplos, el apego, el deseo, el descontrol, la manipulación, el ensimismamiento de cada uno, y todo lo que nos marcaron como valioso desde los centros de poder que se alimentan de mentes débiles y serviles a la maldad, cuan desorientados y enfermos estamos trabajando cada día para no ser absorbidos por el medio y procurar la calma y claridad. Sigamos adelante 🙂 y aunque cueste mucho sigamos con brillantez en el camino propio.
Pienso, quien no se respeta no puede respetar. Para influenciar se debe respetar al otro así como el lugar desde donde la persona se muestra. Cierto es que tiempo atrás la comunicación fue menos fluida y más demorada para tener conocimiento y estar actualizado con el acontecer en el mundo, pero hoy con tanta influencia comunicacional se ha perdido el carácter de lo que es noticia con un contenido coherente y de respeto para darle paso a lo vulgar y ordinario y de paso hay quien aplaude y es seguidor de este tipo de información.
Lo que refleja esta socialidad virtual es la incapacidad de dar nombre y significado a cosas, situaciones, contenidos internos y externos. Una incapacidad sin duda fomentada por las redes sociales que han acortado tiempos, palabras, espacios de adentro y de afuera, reduciendo todo a la capa más superficial de esta realidad, que realidad no es.
¿Cómo puedes dar valor a un templo sagrado si no reconoces lo sagrado que es tu vida? Y es que lo sagrado hay que sostenerlo, cuidarlo, alimentarlo, defenderlo, para que pueda ser reconocido en un encuentro establecido por las mismas almas que se proponen despertar en él.
Un cartel o una ley que prohíba sacarse un selfie en un lugar sagrado lo comparo mucho a la firmeza del Ser que cada uno contiene y que nos dice: «Si no quieres alcanzarme en ti, por lo menos no me trasgredas ahí donde demoro por el logro de otros».
Esas acciones solo muestran la pérdida de valores .. no distinguen libertad de libertinaje .. hay quienes piensan que la liberad es hacer o decir lo que se te pegue en gana, aún faltando al repeto a otras personas o lugares .. lo peor es que esa ceguera se está extendiendo como pólvora .. no cabe duda que estamos en una era de obscuridad y hay que e cender la luz con acciones de bien.