Antoine Marie Jean-Baptiste Roger, Conde de Saint-Exupéry, fue un aviador y escritor francés nacido en Lyon el 29 de junio de 1900, tercer hijo de una familia aristocrática. Perdió a su padre a los 4 años, pero la estrecha relación con su madre, cuya sensibilidad y cultura lo marcaron hondamente, le dio una infancia feliz. Con ella mantuvo una prolífica historia epistolar toda su vida.
Se preparó para entrar en la escuela naval, pero no lo logró, inscribiéndose en Bellas Artes. Mientras cumplía el servicio militar en Estrasburgo (1921), se hizo piloto de aviación y ya no abandonaría esta pasión. En 1926 publicó “El aviador” en la revista Le Navire d’Argent y entró a trabajar en La Línea, empresa de transporte de correo entre Toulouse, Barcelona, Málaga, Tetuán y las antiguas colonias francesas. En 1929 fue enviado por Aéropostale a dirigir la filial de Argentina, donde escribió “Correo del sur” y “Vuelo nocturno”.
Entre 1932 y 1936 se dedicó al reportaje periodístico y a piloto de pruebas, cuando se accidentó en el desierto del Sahara y fue rescatado por un beduino. Todas estas experiencias y sus reflexiones las publicó en “Tierra de hombres” (1939). Tras la ocupación nazi en Francia se estableció dos años en Nueva York donde escribe su obra más famosa, “El Principito” (1943).
Más tarde participa en la guerra con las Fuerzas Francesas Libres aliadas y, el 31 de julio de 1944, bajo mando norteamericano, es enviado a una misión de reconocimiento sobre el Ródano, de la cual no regresa.


