Leopoldo Zea, filósofo mexicano, nació el 30 de junio de 1912 en el Distrito Federal. Creció al lado de su abuela quien vendía dulces, tejía y planchaba para subsistir, mientras disfrutaba de la lectura junto a su nieto. Estudió en la UNAM, en la Facultad de Filosofía y Letras y en la de Derecho, trabajando a la vez en los Telégrafos de México para pagar sus estudios.
En un curso con el filósofo español José Gaos, este se sorprendió con un trabajo de Zea a quien recomendó, por lo que obtuvo una beca en el Colegio de México para dedicarse a la filosofía.
Comenzó a ser reconocido por su trabajo de grado “El positivismo en México” (1945) durante la transición del siglo XIX al XX. Al escribir sobre las relaciones conflictivas entre EEUU y Latinoamérica, fue invitado por la Fundación Rockefeller para visitar varias universidades, pero confirmó sus planteamientos. No obstante, dicha Fundación le pagó un viaje por Latinoamérica donde se relacionó con intelectuales, publicando con ellos un número de la revista Latinoamérica.
Su formulación filosófica versa sobre la necesidad de asimilar el pasado colonizador para ser algo distinto, crear un pensamiento nuevo, sin olvidar quien se es.
Es reconocido como un pensador del Latinoamericanismo integral en la Historia. Escribió unas 40 obras, ocupó diversos cargos públicos y en la UNAM, fue editor de diversas revistas latinoamericanas, fundó dos centros de estudios latinoamericanos y recibió premios y distinciones.
Murió el 8 de junio de 2004.

