Fermín del Toro y Blanco o Fermín Toro, polímata venezolano, nacido en Caracas el 14 de julio de 1806. Formado por vía autodidacta, ejerció la política y la diplomacia, fue escritor, humanista, orador y docente, y militó toda su vida en el Partido Conservador.
Ocupó cargos públicos como Diputado, Presidente de la Cámara de Diputados, Ministro de Hacienda, Ministro Plenipotenciario y de Relaciones Exteriores ante España, EEUU, Reino Unido, Francia, Imperio del Brasil, Países Bajos y la Nueva Granada, en esta última para llevar a cabo la negociación y los acuerdos limítrofes entre ambos países. Tuvo el honor y la responsabilidad de presidir, en 1842, los preparativos para las honras fúnebres del Libertador Simón Bolívar, en la ocasión del traslado de sus restos desde Santa Marta, Colombia, hasta su ciudad natal, Caracas.
Sus escritos abarcan desde artículos de prensa, hasta ensayos políticos, crónica, novela, cuentos y poesía. Entre sus cuentos destacan “La viuda de Corinto” y “La sibila de los Andes”; en 1842 publicó “Los mártires”, considerada la primera novela venezolana, y en 1845 el ensayo “Reflexiones sobre la Ley del 10 de abril de 1834”, en el que señala a la naturaleza humana como el fundamento y la modeladora de lo moral y lo ético, a las pasiones y los intereses como la base de las relaciones sociales.
Considerado uno de los notables de la generación de 1830, fue distinguido dando su nombre a numerosas instituciones educativas, avenidas y plazas.
Murió el 23 de diciembre de 1865. Sus restos reposan en el Panteón Nacional.

