Powers Rhea, escritora y terapeuta espiritual, autora de Cambios en la tierra emplea un lenguaje claro y directo para referirse a la identificación del individuo con el ego y la inseguridad producida al desechar la idea que no somos eso que nos han enseñado sino el Ser que nos habita. Y cuando el ego no sufre amenazas todo marcha serenamente. Pero cuando el Yo Superior comienza a tomar espacio en la conciencia, cuando se cultiva ese aspecto más allá de las identificaciones normales a las que el ego está habituado, surgen las represalias porque la mayor arma del ego es la mente.
Tal vez te sorprenda reconocer que una sociedad tiene una identidad o un sentido del ego comunitario. Este concepto puede resultarte nuevo. Sin embargo, te recordamos que toda identificación es, en último término, una ilusión. Esto vale para la identidad individual. También vale para la identidad de una nación o una cultura. Sin embargo, te recordamos que, así como tú experimentarás dificultades para desprenderte de tu propia identidad, así también una nación o una cultura tiene dificultades para desprenderse de su identidad.
Las emociones o actitudes reprimidas de una sociedad aflorarán a medida que ella avance hacia el desprendi-miento de la identidad a la que se ha aferrado. Las naciones sentirán que los espasmos de la inseguridad hacen temblar sus bases, según se liberan de la identidad nacional que ha formado una base de seguridad en su propia conceptualización de la realidad.
Ahora mismo se siente este proceso, a medida que las diferentes naciones de Europa avanzan a conciencia hacia la disolución de las barreras que ayudaban a reforzar las identidades nacionales. Las repercusiones de tal movimiento hacia la unión tendrán su propio efecto, cuando la inseguridad y su miedo concomitante generen emociones y actitudes nacionales que es preciso resolver para que se produzca la unión.
Entre las naciones se presenta el mismo fenómeno que entre los individuos. Puedes verte a ti mismo en el proceso de las naciones europeas que avanzan hacia la disolución de sus alianzas separadas. De igual modo, si observas el proceso por el que pasarán las naciones al establecer su nueva identidad como un todo unificado, podrás traducir lo que ves a tu propio proceso.
Habrá mucha inseguridad cuando los individuos desechen el supuesto de que son aquello con lo que se habían identificado. Esto es natural. El ego trata de conservar el dominio. El ego trata de limitar la identificación del Ser. El individuo se expande mucho más allá del alcance del ego. Debido a esto es posible percibir al ego y trascenderlo. Esta época de despertar requiere desprenderse de ilusiones que han proporcionado una estructura para la propia identidad. Esto puede ser muy traumático.
Así son los santos. Resulta difícil trascender la identidad individual que uno suponía tener. Naciones y sociedades pasarán por este difícil proceso de autoexamen, como también los individuos. Las naciones tendrán que descartar ideas a las que han adherido, implícita o explícitamente, por muchas generaciones. Habrá resistencia a desechar ideas, actitudes y estructuras políticas y legales que la gente ha adoptado como parte de su propia identidad.
Lo mismo deberá ocurrir a medida que evolucionen las sociedades. El partido comunista ha pasado por muchas etapas evolutivas y, en la actualidad, está dedicado a desechar algunos de los dogmas básicos en que originariamente se basaban sus sociedades. Esto es difícil. Hay reacciones. Eso es normal. Estas reacciones se presentan en un plano individual, en un plano nacional o como sociedad. Si se comprende que estas reacciones son parte del proceso, no hay por qué desilusionarse por su presencia. Tampoco hay que invalidar el impulso hacia el avance del proceso, sólo porque surjan resistencias. La resistencia es normal.
Cuando empieces a desechar tus propias identificaciones en múltiples planos, experimentarás también una reacción contraria de tu mente. La resistencia de tu ego a ceder el mando se expresará trayendo a tu conducta y actitudes pautas que tú creías haber dejado muy atrás. Esto es parte del proceso de limpieza. No te alarmes.
No uses tu propia resistencia, tus propios patrones repetitivos, tu propia reacción mental para invalidar el proceso en el que tan valerosamente participas. En vez de usar la resistencia para invalidar el paso de tu conciencia de una identificación basada en el ego a otra basada en el Ser, esa reacción puede ser utilizada como convalidación del proceso.
Si tu ego no sufre amenazas, si no hay nada que temer, todo marcha serenamente. Cuando el Yo, que es en último término amor, comience a emerger en tu conciencia, cuando comiences a cultivar ese aspecto de ti que está más allá de las identificaciones normales a las que tu ego estaba habituado, éste tomará represalias. La mayor arma de tu ego es tu mente. Tu mente concebirá pensamientos en un intento por restablecer tu identidad en un plano muy limitado. Esto es parte normal del proceso. No debes sorprenderte cuando ocurra. Lo más importante es no aceptar las ideas de tu mente que afirman que, si puedes concebir pensamientos X, Y, Z, no puedes estar avanzando hacia la iluminación. Tus pensamientos tratarán de impedir que reclames tu verdadero Ser. No te dejes disuadir. No te dejes atrapar en la telaraña del ego. Estás en el camino hacia la libertad. El primer adversario que encontrarás siempre en el camino es tu propia mente.
El proceso de despertar requiere conocimiento y disciplina. El conocimiento y la disciplina desarrollan la sabiduría. Es útil comprender el funcionamiento de la mente y comprender la tecnología asociada con el ego. Sin embargo, esto no basta a fin de completar el proceso de transformación de un nivel del ser a otro. También es necesario ejercer cierta disciplina, una vez que se toma conciencia del mecanismo con el que se está tratando. La disciplina no está de moda. La disciplina no es popular.
Sobre todo en las sociedades occidentales, donde hay poco acuerdo o ejemplo de disciplina espiritual en la vida cotidiana, es impopular difundir la idea de que la disciplina puede ser necesaria. Sin embargo, muchos de vosotros os habéis beneficiado con la disciplina de la meditación regular.
Quizás ejercitáis regularmente vuestro cuerpo físico y sabéis que los beneficios superan ampliamente las molestias que implica la disciplina. Algunos estáis familiarizados con la idea y hasta con la práctica de repetir un mantra o una afirmación mientras realizáis las actividades cotidianas. Si has practicado esta disciplina, también conoces sus beneficios. Por lo tanto, no te será muy difícil practicar la disciplina de prestar atención a tus pensamientos.
No prestar atención a tus pensamientos parece ser la antítesis de lo que debería hacer una persona inteligente. No sugerimos, por supuesto, que a esta altura se deban desechar categóricamente todos los pensamientos. Sin embargo recomendamos desechar los de cierto tipo. El primer tipo de pensamientos que te recomendamos desechar con disciplina es el pensamiento crítico. Puedes comenzar desechando todos los pensamientos que encierren algún tipo de crítica negativa.
Esto no significa que deba gustarte todo el mundo. No significa que debas reprimir tus inclinaciones naturales. Sí sugiere, en cambio, que cuando te sorprendas juzgando negativamente a un objeto o a una persona, lo reconozcas y deseches el pensamiento. Esta disciplina es muy difícil en el comienzo. Tendrás que acordarte de practicarla muchas veces durante tus actividades diarias. Una vez que comiences, tal vez te sorprenda notar cuántos pensamientos caen en esta categoría de juicios negativos.
El proceso puede ser muy sutil. Te recomendamos que experimentes con la disciplina de desechar los juicios negativos. Esto desprenderá mucha negatividad del inconsciente colectivo. La técnica de descartar pensamientos es muy fácil, aunque requiere disciplina. El primer aspecto de la disciplina es empezar por reconocer qué pensamientos constituyen juicios negativos sobre ti mismo, objetos u otras personas. Te será útil comenzar a reconocer los matices en esta categoría.
Los juicios negativos pueden ser bastante sutiles. Esto es especialmente válido cuando los juicios negativos se refieren a ti mismo.


Om namaha shivaya!
Muchas muchas gracias!