Jacob Grimm, abogado, folclorista, investigador del idioma y mitólogo alemán, nació el 4 de enero de 1785 en Hanau. De familia acomodada, esta cae en una situación de precariedad al morir su padre. Muy unido a su hermano Wilhem, estudiaron derecho en la Universidad de Marburgo y trabajaron juntos en áreas de interés común. Al conocer al poeta folclorista Brentano, se acercó al folclore y a la recopilación de tradiciones populares alemanas; con Von Savigny aprendió el riguroso método para investigar fuentes escritas y con los textos de Herder reivindicó la literatura natural (del pueblo) por encima de la culta o artística.
La primera publicación producto de la recopilación de cuentos populares fue “Cuentos de la infancia y del hogar” (1812) conocidos mundialmente como los “Cuentos de los hermanos Grimm”. En esos años definió las líneas de trabajo junto a Wilhem: el estudio comparado de tradiciones antiguas y modernas basado en archivos y labor de campo, y el estudio comparado de la tradición alemana y otras tradiciones europeas, elementos comunes y evolución.
Además de los aportes folcloristas y literarios, produjo la “Gramática alemana”, sentando las bases de la lingüística comparada moderna y formulando las dos Leyes de Grimm sobre fonética y etimología, y sobre historia de la lengua y los cambios en los significados.
En Berlín comenzaron Jacob y Wilhem su proyecto más ambicioso e inacabado, el “Diccionario alemán” con etimología, variantes históricas, dialectalismos, coloquialismos, entre otros elementos lingüísticos, el cual fue concluido generaciones después. Otras obras de Jacob abordan el derecho y la mitología germánicos.
Fue miembro del Parlamento de Francfort y de varias academias en el mundo y recibió diversas distinciones.
Falleció en Berlín el 20 de septiembre de 1863.

