El 14 de enero de 1891, en Varsovia, Imperio Ruso (hoy Polonia), nació Ósip Emílievich Mandelshtam, poeta de origen judío. Fue uno de los exponentes de la corriente acmeísta, tendencia que abogaba por una poesía precisa y concisa, clara y sobria, desarrollada en oposición al simbolismo y su lenguaje vago, incomprensible y hermético.
Formó parte del Gremio de Poetas que publicaba en las revistas Apollon e Hiperbórea. No obstante su estilo evolucionó y se amalgamó en una síntesis de acmeísmo, simbolismo y futurismo.
Tras la Revolución Bolchevique continuó viviendo en lo que fue la Unión Soviética. Publicó hasta 1925, pues, siendo crítico de Stalin, la mayor parte de sus escritos no salían a la luz. Su obra fundamental fueron los poemarios “La piedra” (1913), “Trista” (1922), “Cuadernos de Moscú” (1930-1935) y “Cuadernos de Voroneth” (1935-1937) y toda su producción fue conservada por su esposa. También escribió prosa como el “Coloquio sobre Dante”, a quien conocía bien y citaba con frecuencia.
En 1934, a raíz de un poema en el que alude al dictador como el “montañés del Kremlin”, fue detenido. Aparentemente, por una consulta que Stalin le hiciera a Boris Pasternak sobre Mandelshtam, este decidió no ejecutarlo y fue condenado a 3 años en los Urales. Más tarde, en 1938, sufrió un nuevo arresto, condenado a 5 años y deportado al Gulag en Kolymá, en el extremo oriental de Rusia, a donde nunca llegó.
Después de que se le exonerara en 1956, fue completamente absuelto de los cargos en 1987 y hoy día es considerado uno de los mayores poetas rusos del siglo XX.
Falleció el 27 de diciembre de 1938.

