Simone Weil, filósofa, activista política y escritora francesa, nació en París el 3 de febrero de 1909, en el seno de una familia judía intelectual, no religiosa. Ingresó a la Escuela Normal de París con la más alta calificación, seguida por Simone de Beauvoir y estudió filosofía y literatura clásica, graduándose a los 22 años.
Inició su carrera como docente en diversos liceos y debido a conflictos con sus superiores por razones políticas (sindicalismo) y métodos de ensañanza, fue transferida de planteles continuamente. Se dedicó a la formación de obreros a través de clases y charlas, a la colaboración en revistas de índole política y filosófica, y a proteger a refugiados que huían de gobiernos dictatoriales.
Convencida de que para comprender la lucha de la clases había que experimentar sus condiciones de vida, laboró en la Renault (1934-1935) y como trabajadora agrícola (1941), origen de sus ensayos sobre la condición obrera. Sostuvo que la separación del trabajo manual y el intelectual era la causa de la relación de dominación de unos sobre los otros.
Durante la Guerra Civil española se sumó al bando republicano y luchó en el frente de Aragón. Aunque no practicó una religión, se aproximó al cristianismo y se interesó por el principio de no-violencia esgrimido por Ghandi. En el 42 se va a Inglaterra y se incorpora a la resistencia francesa prestando sus servicios como redactora al movimiento Francia Libre, liderado por De Gaulle.
Su obra, publicada póstumamente por sus amigos, entre ellos Albert Camus, despertó el interés de filósofos, literatos, sociólogos y teólogos, por su autenticidad, su ética, su lucidez y honestidad.
Camus la describió como “el único gran espíritu de nuestro tiempo”.
Falleció en Ashford el 24 de agosto de 1943.

