Charles Lindbergh, aviador estadounidense, nació en Detroit el 4 de febrero de 1902. De padres suecos establecidos en EEUU, Charles entró en la escuela de vuelo y mecánica en Nebraska, fue el primero de su promoción en el cuerpo de pilotos del ejército estadounidense y comenzó como piloto civil en el correo de San Luis.
En 1919 decide optar por el premio de $25.000 ofrecido por el filántropo Orteig, aceptando el reto de ser el primer piloto en cruzar el Océano Atlántico sin escalas, desde Nueva York hasta París. Emprendió el vuelo el 20 de mayo de 1927 en su monoplano “Spirit of St. Louis”, desde el aeropuerto de Long Island, y aterrizó en el aeropuerto de Le Bourget después de 33 horas y 32 minutos de viaje. Además de ganar el premio, se convirtió en héroe nacional.
Tras su hazaña recorrió 16 países latinoamericanos, realizó el primer vuelo directo entre Washington y México, exploró las rutas entre América y Asia vía Océano Pacífico y fue directivo de la línea Panamerican.
En 1932 vivió la tragedia del secuestro y asesinato de su hijo de 20 meses, que desató una ola de indignación y apoyo en el país. Realizó viajes a Europa y regresó dictando conferencias oponiéndose al ingreso de EEUU a la Segunda Guerra Mundial y simpatizando con Hitler, lo que erodó su imagen de héroe nacional. No obstante, participó en el conflicto desde la Fuerza Aérea norteamericana y ganó varias medallas por sus misiones.
Escribió su aventura, “Spirit of St. Louis”, y ganó el Pulitzer 1954. Dedicó el resto de su vida al activismo ambiental, al rescate de especies en extinción y a descubrimientos arqueológicos.
Murió en Hawai el 26 de agosto 1974.

