Giuseppe Ungaretti, poeta, periodista y académico egipcio-italiano, nació en Alejandría el 10 de febrero de 1888, de padres italianos. El padre trabajaba en la construcción del Canal de Suez y murió a los dos años del nacimiento de Giuseppe, y la madre tenía una panadería propia. Estudió en la Escuela Suiza Jacot, se aproximó a las literaturas francesa e italiana a través sus periódicos. En 1912 se va a estudiar a Francia, entabla amistad con Apollinaire y conoce a importantes exponentes del medio artístico y literario.
Participó en la Primera Guerra Mundial, colaboró en el periódico de las trincheras, llevó un cuaderno de poemas que fue publicado en 1916 como ”Il porto sepolto” y más tarde “Soldati” y “La guerre-une poésie” (1919). De regreso a París fue corresponsal de Il popolo d’Italia dirigido por Mussolini y empleado en la oficina de prensa de la embajada italiana. En Roma se convirtió al catolicismo, se unió al fascismo y trabajó activamente para diarios y revistas franceses e italianos. En los 30 alcanzó la cumbre de su fama como poeta, en los 40 ejerció como académico en Brasil y en “La Sapienza” de Roma.
En 1942 Mondadori publica sus obras completas como “La vida de un hombre”, mientras Ungaretti continúa escribiendo. Su obra inicial lo convierte en uno de los primeros herméticos. Tras la experiencia bélica se vuelve más reflexivo de la condición humana, y su rítmica y técnica se modernizan hacia el simbolismo (“El dolor”, 1947). En una última etapa busca recuperar el lirismo italiano (“El cuaderno del viejo”, 1960; “Diálogo”, 1968). También realizó traducciones y escribió prosa y ensayo.
Fue distinguido con los premios Internacional Neustadt de Literatura, Montefeltro y Etna-Taormina. Murió en Milán el 1 de junio de 1970.

