Samuel Rosenstock, alias Tristán Tzara, poeta, ensayista y crítico rumano-francés nació el 16 de abril de 1896 en Moinesti, y vivió casi toda su vida en Francia. Fue el principal impulsor y exponente de la corriente artística Dadá, también conocida como “antiarte”, fundada en Zürich, 1916, por el poeta alemán Hugo Ball, con el objetivo de rebelarse contra toda convención artística y contra el arte mismo, promoviendo la ruptura lógica del lenguaje en tanto soporte del sistema social.
Este moviemto atrajo rápidamente a escritores y otros artistas contemporáneos entre ellos a Tzara. Sus primeros trabajos en esta línea fueron “La primera aventura celeste del señor Antipirina” (1916), el “Manifiesto Dadá” (1918) y “Veinticinco poemas” (1919). El Manifiesto fue publicado en la revista Dadá dirigida por él mismo, con mucha más repercusión que los textos del propio Ball.
En París organizaba espectáculos callejeros llenos de absurdos para escandalizar a la burguesía, visibilizando al movimiento y consolidándolo, en 1924, con “Los siete manifiestos Dadá”. Se aproxima al surrealismo intentando armonizar su posición marxista con los principios nihilistas y sofisticados del movimiento. Trabaja activamente en la “escritura automática”, el collage y el “cadáver exquisito”. En 1931 publica “El hombre aproximativo”, una cosmogonía escrita sin puntuación y otras técnicas vanguardistas.
Participa en la Resistencia Francesa durante la Segunda Guerra Mundial, después de la cual su poesía se torna más intimista y reflexiva, sin abandonar la espontaneidad, la arbitrariedad y la imagen ilógica (“La huida”, “El rostro interior” y “La rosa y el perro”).
Su influencia arropa a autores como Ionesco y Samuel Beckett, entre otros, alcanza el arte pop y es inspiración del rock, del punk y de numerosos compositores.
Murió en París el 25 de diciembre de 1963.

