Alekséi Savrásov, pintor ruso, nació el 24 de mayo de 1830 en el seno de una familia comerciante. Desde muy joven comenzó a mostrar interés y talento para el dibujo y la pintura, formándose en la Escuela de Pintura, Escultura y Arquitectura de Moscú y graduándose en 1850. Desde un comienzo los paisajes rusos fueron el motivo de su trabajo pictórico.
En 1854 la Gran Duquesa Nikoláyevna, quien presidía la Academia Imperial de las Artes, lo invita y Savrásov se establece en San Petersburgo hasta 1857, cuando es nombrado profesor de la Escuela de Moscú.
En 1860 viajó a la Exhibición Internacional que se celebró en Inglaterra, donde conoció el trabajo del británico John Constable y del suizo Alexandre Calame, pintores que influyeron profundamente en él. Más tarde se incorporó a la sociedad cooperativa de pintores Exposiciones de Arte Ambulante, también conocida como Los Itinerantes, grupo de artistas en protesta contra el academicismo y el arte patrocinado por el gobierno, el cual tuvo su apogeo en los años 70 y 80, y cuya actividad se prolongó hasta 1923.
El trabajo de Savrásov se considera pintura lírica, pues a través de sus paisajes logra la expresión de emociones por la vida que en ellos se desarrolla. Algunas de sus obras son “Río y pescador” (1859), Paisaje campestre (1867) e “Invierno” (c. 1870), pero la que se considera la cúspide de su trayectoria es “Los grajos han vuelto” (1871), la transición del invierno hacia la primavera.
Tras la muerte de su hija y debido a la posible insatisfacción en su carrera, Savrásov entró en declive, perdiéndose en el alcoholismo a pesar del esfuerzo de familia y amigos.
Murió en el olvido y la pobreza el 8 de octubre de 1897.

