Jakob Eberst Offenbach, violonchelista y compositor, nació en Colonia el 20 de junio de 1819, de origen judeo-alemán, nacionalizado francés. Su padre, cantor en la sinagoga de Colonia, llevó a su hijo a París donde los judíos eran mejor aceptados. Jacques estudió violonchelo en el Conservatorio de París, tocó con la orquesta de Ópera Cómica, convirtiéndose luego en director del Teatro Francés en 1849.
En 1839 debutó como compositor, pero fue con “Pépito” (unos 15 años después) que despegó su carrera. Entre 1855 y 1866 dirigió su propio teatro Burlescas Parisinas donde presentó muchas de sus célebres operetas y cuyos textos eran de Halévy, con quien colaboró durante 24 años. De éstas sobresalieron “Señora Mariposa”, “Ba-ta-clan”, “Tromb-al-Cazar” y “La boda con farolillos”.
En 1858 se estrena a gran escala “Orfeo en los infiernos”, su primera ópera bufa, retrato parcial de la sociedad del Segundo Imperio, con música encantadora y pegajosa: su primer gran éxito.
La obra de Offenbach es extensa, alrededor de 100 producciones entre operetas, operetas bufas, óperas, óperas cómicas, óperas bufas y otros subgéneros, piezas de uno, dos hasta tres actos; también inventó términos como “chinosería musical” o “conversación alsaciana”.
Compuso para vientos (maderas y metales), percusión y cuerdas, y modificaba y adaptaba la orquesta de acuerdo al tamaño del foso. Con frecuencia parodiaba a otros compositores y a sí mismo, tocando la música original en momentos sorpresivos e incoherentes. Con el tiempo disminuyó la sátira y compuso con mayor simplicidad y romanticismo. Otras de sus obras notables fueron “Los cuentos de Hoffmann”, “La bella Helena”, “La vida parisina” y “El perico”.
Distinguido como Caballero de la Legión de Honor, fue popular en Europa desde 1860, hasta su muerte en París, el 5 de octubre de 1880.

