Guillaume Apollinaire, poeta, dramaturgo, teórico y crítico de arte, de ascendencia ítalo-polaca, naturalizado francés, nació en Roma el 26 de agosto de 1880. Creció y estudió en Mónaco, Cannes y Niza, estableciéndose finalmente en París. Fue preceptor de niños en Alemania, donde despertó a la poesía, escribiendo la belleza de los bosques y leyendas de Renania.
De regreso en París comienza su reconocimiento como escritor. Entre 1908 y 1909 escribió dos novelas eróticas, dirigió una colección del género, “Los maestros del amor”, y publicó su libro de prosas “El encantador en putrefacción”. Fundó las revistas Le Festin d’Esope (1903) y Les Soirées de Paris (1912), su poemario “El bestiario” sale en 1911 y en 1913 su obra más notable, “Alcoholes”.
Entabló amistad con literatos y jóvenes pintores, entre ellos Picasso. Trabajó como contable en la bolsa y como crítico en Paris-midi y Les Marges, en las que defendía las nuevas tendencias artísticas. Junto a Picasso se da a la tarea de definir los principios de la estética cubista, válidos para la pintura y para la literatura.
Sus temas poéticos fueron el amor, el erotismo, la angustia y la melancolía. Sus trabajos iniciales están catalogados de simbolistas, para transitar luego hacia lo fantástico y finalmente entrar en la vanguardia, introduciendo el elemento sorpresa, asociaciones verbales inusuales y creando los “Caligramas” (1918), una audaz disposición tipográfica del texto que forma imágenes y poemas a la vez.
Tras ser herido en la Segunda Guerra Mundial le dan de alta en 1916, quedando delicado de salud, y se le otorga la nacionalidad francesa. En 1917 se publican la piezas teatrales surrealistas “Las tetas de Tiresías” y “El color del tiempo”.
Se le adjudica el uso, por primera vez, del término surrealismo/surrealista .
Falleció en París el 9 de noviembre de 1918.

