Sonny Rollins, saxofonista y compositor estadounidense de jazz, nació en Nueva York el 7 de septiembre de 1930 y creció en Harlem. Comenzó con el piano, siguió con el saxofón alto y se quedó con el saxo tenor (1946) influenciado por su ídolo Coleman Hawkins. Siguió a Charlie Parker y Thelonius Monk fue su tutor, trabajando con él y Miles Davis (1951) empezó a ganar reconocimiento en los años 50. Son de ese péríodo sus populares “Oleo”, Doxy” y “Airegin”. Davis, su primer gran fan, dijo sobre Sonny: “Era una leyenda, casi un dios… intérprete agresivo e innovador que siempre tenía ideas musicales frescas”.
Inquieto e insatisfecho, Rollins desarrolló su trayectoria realizando pausas en el camino y resurgiendo con fuerza, como con el quinteto Clifford Brown-Max Roach (1955), donde imprimió su marca, a veces cáustico, a veces humorístico, dominando todo tipo de géneros, desde tonadas antiguas hasta calipso, siendo aclamado por su innovación temática.
En 1956 comenzó a grabar a su nombre: “Valse caliente”, “Calle Thomas”, “Blue 7”, su primer álbum, “Camino al Oeste” (1957) en trío con bajo y batería, y producciones en solitario.
Tras otra pausa, Rollins inició un período de presentaciones con grandes solos evocadores de piezas populares, sorprendentes transiciones y rutilantes variaciones temáticas. En 1966 se retiró para adentrarse en las religiones orientales, trabajó en Japón y vivió un tiempo en un monasterio en India. Con el estímulo de su esposa y manager, en 1972 grabó “El próximo album” y en años sucesivos ya producía sus propias sesiones.
Su discografía como líder alcanzó 100 álbumes (1951-2006), otros 25 en colaboración, incluyendo una con los Rolling Stones, y continúa trabajando hasta hoy. Ha recibido 19 distinciones, entre otras, doctorados Honoris Causa, Salón de la Fama, Grammy a trayectoria artística y Kennedy Center Honors.

